sábado, febrero 27, 2016

La guerra no tiene rostro de mujer



Un extenso reportaje sobre la memoria que las mujeres de la que fue la Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas –URSS- guardan de la llamada Segunda Guerra Mundial. La autora se dedicó durante varios años a buscar a las mujeres exsoviéticas y luego a entrevistarlas para que compartieran sus recuerdos sobre sus vivencias en la que ellas denominaron la Gran Guerra Patria. Éste es uno de los libros que le dieron los méritos a Svetlana Alexiévich para que fuera reconocida con el Premio Nobel de Literatura en 2015.

A principios de la quinta década del siglo XX Europa se vio inmersa en una guerra cuyas causas y principio se atribuyen a los nazis que gobernaron Alemania. El afán de dominio de ellos los llevo a invadir varios países del este de Europa, entre ellos la desaparecida URSS. Existen muchos libros que describen las causas, el curso y desenlace la esa guerra. No existía uno que permitiera conocer la versión de las protagonistas que estuvieron en las trincheras o detrás de ellas. Este libro recoge esa versión de las mujeres soviéticas. Sus anhelos de libertad, su entrega a la defensa de su patria. Su participación en la primera línea de fuego de esa guerra que resultó muy costosa en vidas a varios países de Europa. Su participación en los aviones que atacaban a las tropas alemanas. Las mujeres que recogían a los heridos y se hicieron cargo de atenderlos en medio de tiroteos o de bombardeos. Mujeres que dispararon metrallas, que tripularon aviones, que condujeron ambulancias, que dirigieron pelotones de soldados. Mujeres soviéticas.

Adolescentes que tenían una vida normal cambiaron súbitamente sus vidas cuando el ejército alemán avanzó hacia Moscú. Se incorporaron a tareas militares. Jovencitas soldados. Uniforme en lugar de sus vestidos normales. Cabello corto en lugar de sus largas y rubias cabelleras. Sin maquillaje. Con coraje se incorporaron a la defensa de su país invadido. Y fueron parte del ejército que venció al ejército alemán y sus aliados. Muchas, como muchos hombres, no llegaron al día de la vitoria. La mayoría si alcanzó ese día.

El libro de Alexiévich recoge también las vivencias de estas guerreras después de la vitoria. La vuelta a la vida normal fue muy difícil para ellas. Se casaron, tuvieron hijos. Vivieron mutiladas, marcadas por la guerra. A algunas ver el rojo las trastorna. Vieron mucha sangre correr, cubrir arroyos y ríos, cubrir el manto blanco de la nieve. Vivieron la guerra y ya lo han contado.


Título: La guerra no tiene rostro de mujer
Autora: Svetlana Alexiévich
Editorial: Debate –Penguin Random House-
Edición: Primera en español, noviembre de 2015.

sábado, enero 02, 2016

Tamayo


Autorretrato de Rufino Tamayo, 1967
óleo sobre tela, 175 x 125 cm.
Museo de Arte Moderno, ciudad de México.


Rojos en varias tonalidades. Azules en múltiples variantes. Amarillo. Ocres intensa y escasamente terrosos. Y otra variedad de colores componen la paleta de Rufino Tamayo. Además de los colores de la paleta del célebre pintor oaxaqueño, J. Corredor-Matehos nos describe la figuración de su obra pictórica en este bello libro.

El libro comprende un texto del autor donde hace una descripción de la obra del artista, desde sus primeros años hasta los recientes a la escritura del libro, cuando ya era un personaje consagrado del arte de México y del mundo.

La descripción pictórica comprende las figuras de las obras y el colorido. El autor hace énfasis en los matices. La presencia continua del gris, como disuelto o en suspenso en muchos de los cuadros.

Desde la portada se destaca el rojo que tiende hacia un rosa mexicano que caracteriza varias de las obras de Tamayo. Tocador de flauta de 1983. Del cuadro irradia rojo y música.

El autor describe la figuración en los cuadros. Están ahí hombres y mujeres, animales, árboles y plantas, seres vivos. Especial referencia hace a la visión del cosmos que pinta Tamayo. La luna, las estrellas, las constelaciones y especialmente el sol por medio de la inmensa luz que irradia en muchas de sus obras. También están las rocas y el mar.

El libro comprende 187 ilustraciones de obras de Tamayo, desde Niños de 1924 hasta Mujer espectacular de 1987. Se incluye el Autorretrato que pintó en 1967.

Un libro para ver.


Título: Tamayo
Autor: J. Corredor-Matheos
Editorial: Ediciones Poligrafa
Edición: Primera, 1987.

jueves, diciembre 31, 2015

Lecturas de 2015



Lo que leí y vi en 2015

Poesía:


Idioma:


Narrativa:


Biografía, autobiografía, personajes:


Novela Histórica:


Historia:


Arte:


Ferias, exposiciones, personajes:
Numeralia: 26 libros leídos.

Lecturas anteriores:





miércoles, diciembre 30, 2015

Cuadernos eróticos -Rodin-



Un conjunto de dibujos de figuras humanas desnudas elaboradas por Auguste Rodin integran este breve libro. Incluye un texto de Norbert Wolf.

El célebre artista es muy conocido por sus esculturas, especialmente El Pensador. Poco se conoce de otro tipo de sus obras. Este libro reúne 37 dibujos elaborados a tinta, algunos solamente de la silueta y otros ilustrados con colores pastel de manera muy tenue.

Los grandes artistas han dibujado la figura humana. Este libro incluye desnudos femeninos individuales y algunos en parejas, ambos personajes femeninos.

Un breve libro para ver y conocer la visión que de la figura humana tuvo el gran escultor Rodin. En este caso de la silueta femenina, que en algunos casos muestra la región púbica y el sexo. En otros se sugiere una actitud provocadora de la modelo. O una interpretación así del dibujante.

Un libro para ver y leer.


Título: Cuadernos eróticos
Autores: Dibujos de Augusto Rodin, texto de Norbert Wolf
Traductor: Carlos Mayor
Editorial: Océano
Edición: Primera, 2008.

martes, diciembre 29, 2015

Verdad y leyenda de Tina Modotti

Tina Modotti
fotografía de Edwars Weston

Fotógrafa y militante comunista, Tina Modotti fue un personaje que realizó sus actividades en Italia, Estados Unidos, México, Alemania, Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas -URSS-, Francia y España. La autora, Christiane Barckhausen-Canale nos entregó esta biografía que fue investigando y escribiendo a partir de su estancia en Nicaragua al enterarse de que Modotti formó parte del Comité Manos Fuera de Nicaragua en la tercera década del siglo XX.

La autora investigó sobre la vida de Tina -Assunta- desde su natal Udine, en el norte de Italia, donde laboró en la industria textil. Su tránsito por California, donde trabajó en la industria de la moda y realizó algunos personajes en películas de Hollywood. Se relacionó con algunos artistas residentes en ese estado entre los que conoció al que fue su esposo Roubaix de L'Abrie Richey, mejor conocido como Robo.

Después de la muerte de su esposo, ella viajó México acompañando al fotógrafo Edward Weston, quien fue su maestro de fotografía. La fotografía ocupó su tiempo en la primera temporada de su vida en México. Se relacionó con artistas entre los que destaca Diego Rivera, el muralista para quien fue modelo en sus murales de Chapingo y la Secretaría de Educación Pública. Tuvo una relación con el pintor Xavier Guerrero, que partió a la URSS a realizar estudios, separándose. Conoció al líder cubano Julio Antonio Mella con quien se relacionó sentimentalmente. Esta relación terminó cuando Mella fue asesinado en una céntrica calle de la ciudad de México. Ella fue investigada por ese motivo y su vida privada exhibida en la prensa mexicana para desprestigiarla. Finalmente con el apoyo de los comunistas mexicanos pudo salir de ese trance y el gobierno acusó formalmente del asesinato de Mella a agentes cubanos del gobierno isleño.

Su obra fotográfica muestra la vida en la ciudad de México y en algunos lugares de la extensa república. Son muy conocidas las imágenes que captó con su cámara en el Istmo de Tehuantepec. Fotografió los mercados, a los campesinos, a los niños, a las mujeres de México. También documento la obra de los muralistas que plasmaron en muros de edificios públicos su visión de la vida en Mesoamérica antes de la conquista española y la crueldad de ésta.

Su adhesión a la labor de los comunistas por medio del Socorro Rojo Internacional, con sede en la URSS, causaba incomodidad al gobierno de México. Fue expulsada, al igual que otros comunistas extranjeros, por el gobierno mexicano que la implicó en el atentado al presidente electo, así Tina partió del puerto de Veracruz a principios de 1932.

Vivió en Berlín, donde siguió con sus actividades coordinadas por el Socorro Rojo. Luego fue a la URSS. En Francia se frustró su labor. Fue a España para apoyar a los republicanos que se defendían del golpe franquista y de sus aliados nazis. Allá fue enfermera, traductora y coordinadora de eventos hasta que salieron los internacionalistas y finalmente se perdió la guerra por parte de los republicanos. Salió con un pasaporte español que destino a América. No fue admitida en EE UU, por lo que terminó su trayectoria marítima en el puerto de Veracruz.

Vivió sus últimos años en la ciudad de México, primero de manera discreta hasta que pudo regularizar su situación de identidad y de estancia legal. Falleció el 6 de enero de 1942. Fue sepultada en el panteón de Dolores. En su memoria, Pablo Neruda escribió el poema:

Tina Modotti ha muerto

Tina Modotti, hermana, no duermes, no, no duermes:
tal vez tu corazón oye crecer la rosa
de ayer, la última rosa de ayer, la nueva rosa.
Descansa dulcemente, hermana.

La nueva rosa es tuya, la tierra es tuya:
te has puesto un nuevo traje de semilla profunda
y tu suave silencio se llena de raíces.
No dormirás en vano, hermana.

Puro es tu dulce nombre, pura es tu frágil vida:
De abeja, sombra, fuego, nieve, silencio, espuma:
De acero, línea, polen, se construyó tu férrea,
tu delgada estructura.

El chacal a la alhaja de tu cuerpo dormido
aún asoma la pluma y el alma ensangrentada
como si tú pudieras, hermana, levantarte,
sonriendo sobre el lodo.

A mi patria te llevo para que no te toquen,
a mi patria de nieve para que a tu pureza
no llegue el asesino, ni el chacal, ni el vendido:
allí estarás tranquila.

¿Oyes un paso, un paso lleno de pasos, algo
grande desde la estepa, desde el Don, desde el frío?
¿Oyes un paso de soldado firme en la nieve?
Hermana, son tus pasos.

Ya pasarán un día por tu pequeña tumba,
antes de que las rosas de ayer se desbaraten,
Ya pasarán a ver los de un día, mañana,
donde está ardiendo tu silencio.

Un mundo marcha al sitio donde tú ibas, hermana,
avanza cada día los cantos de tu boca
en la boca del pueblo glorioso que tú amabas.
Tu corazón era valiente.

En las viejas cocinas de tu patria, en las rutas
polvorientas, algo se dice y pasa,
algo vuelve a la llama de tu dorado pueblo,
algo despierta y canta.

Son los tuyos, hermana: los que hoy te dicen tu nombre,
los que de todas partes, del agua, de la tierra,
con tu nombre otros nombres callamos y decimos,
porque el Fuego no muere.

Pablo Neruda
México, enero de 1942

Tina Modotti nació en Udine, Italia, en las cercanías de lagos y montañas nevadas. Murió en la ciudad de México, desde donde contemplaba los volcanes siempre nevados Ixtaccíhuatl y Popocatépetl al fondo del Valle de México.


Título: Verdad y leyenda de Tina Modotti
Autora: Christiane Barckhausen-Canale
Editorial: Diana
Edición: Primera, octubre de 1992