sábado, junio 22, 2013

El retrato



La historia de un cuadro que retrata a un personaje singular. La vida sencilla que de pronto se torna sofisticada de un incipiente pintor. Algunos detalles de la sociedad rusa de San Petersburgo. Y una narrativa abundante en detalles, que hacen fresca y ágil la lectura de este cuento de Nicolás Gógol.

La formación de un pintor se basa en la constancia. El continúo ejercicio con el lápiz, el pincel y las pinturas van modelando al artista en ciernes. Un artista en formación carece de mucho, incluso para alimentares y pagar la renta de su vivienda que a la vez es su estudio. De pronto la fortuna está en sus manos. Su vida cambia. Deja el aprendizaje del dibujo y la pintura. Vive una vida de disipación. Y pinta retratos a solicitud de sus clientes, a la vez modelos. Le llega la fama y el dinero en abundancia

La sociedad lo encumbra como un artista. De pronto tiene que jugar la obra de un colega que siguió el duro y constante andar del aprendizaje del dibujo y la pintura. La contemplación de la obra se su colega lo trastorna. El colega es el artista que él no es y que pudo ser. En el asilamiento depresivo lo encuentra la muerte.

La subasta de sus obras y de algunas piezas de su colección da motivo para la reflexión sobre las cualidades humanas. Una de ellas: la usura. El retrato de un usurero y la historia de cómo fue pintado son el telón de fondo que el autor usa para retratar  a una parte de la sociedad rusa en los tiempos de los zares.

Este cuento forma parte de un tomo denominado Obras de Gógol. Me acerqué a leer a este escritor ruso –ucraniano- por la lectura que hago a pausas del libro de Sergio Pitol El viaje. Facilitó hacerlo el encontrarme en una librería de segunda o tercera o cuarta mano este libro, que curiosamente no tiene lugar y fecha de edición. Un libro para entender una parte del mundo en un tiempo.


Título: El retrato
Autor: Nicolás Gógol
Editorial: Club Internacional del Libro

Edición: Primera, es mi suposición, en la colección Grandes Maestros de la Literatura Clásica Universal. 

lunes, junio 10, 2013

Vivir



Con la larga experiencia de haber hecho y seguir haciendo periodismo Julio Scherer García nos entrega a manera de postales algunas de sus vivencias profesionales y otras de su vida íntima.

De sus andanzas, revela que además de entrevistar al presidente de Guatemala, en 1960, obtuvo de él un préstamo para poder regresar con su compañero fotógrafo a México. En aquel año el presidente mexicano Adolfo López Mateos había roto relaciones con el vecino del sur por conflictos con barcos pesqueros mexicanos.

Algunas de las postales repasan su juventud. Su formación como reportero. La búsqueda de entrevistas, muchas logradas, otras no –como el intento de entrevistar a Krushev en Moscú-.

Su paso ascendente en el diario Excelsior hasta la dirección general. La embestida del presidente Luís Echeverría, mediante la intromisión en la asamblea de la cooperativa, y su salida de ese diario. La fundación del semanario Proceso –que ha sido y es un referente de lo que sucede en México. Su ejercicio de la dirección de ese semanario y su retiro. Retrata ahí a algunos periodistas que al paso del tiempo olvidaron los principios y se unieron a lo que repudiaron, uno de ellos es Carlos Marín, actual director del diario Milenio y comentarista en Televisa.

Su relación con los hombres del poder, político, económico, eclesiástico. Manteniéndose siempre con la distancia prudente para observar y criticar cuando lo creyó necesario. Inclusive su entrevista a uno de los que encabezan al narcotráfico

Su exigencia de justicia ante el asesinato de colegas, como Regina Martínez, corresponsal de Proceso en Xalapa.

Su opinión sobre los presidentes. Especial mención a los panistas Vicente Fox y Felipe Calderón quienes al estar al frente del poder ejecutivo federal negaron los principios fundacionales de su partido. Cita al fundador del Partido Acción Nacional y contrasta lo que él decía con lo que hicieron Fox y sus sucesor en el poder.

Un libro para entender algunos de los sucesos más trascendentes de la época contemporánea.


Título: Vivir
Autor: Julio Scherer García
Editorial: Grijalbo
Edición: Primera, segunda reimpresión, enero de 2013.

sábado, junio 08, 2013

200 030



En algún instante de esta tarde primaveral llegó el visitante 200 000 a este blog. De febrero de 2012 a este octavo día de junio de 2013 han llegado hasta este puerto cibernético 100 000 visitantes.

Dijimos en la primer entrada, en enero de 2006, que invitábamos a leer. Lo seguimos haciendo.

En estos días ha circulado la información sobre la lectura en nuestro país. No pasa de 3 libros al año el promedio. Somos una nación, que en la mayoría de su población vive de espaldas a los libros.

Entre las reseñas más leídas en este blog están:
Siguen invitados a leer

200 030 visitantes

viernes, mayo 31, 2013

Guerra, guerra

Obra de Daniel Cruz

Texto de presentación de la
exposición colectiva Guerra, guerra
inaugurada hoy en el café -bar Los Libres
-Los Libres 606, Oaxaca de Juárez-


¡Guerra, guerra! En el monte, en el valle.. …en las olas de sangre empapad…

Grupos de seres humanos se han enfrentado en guerras en casi todos los lugares del mundo. ¿Es por ello la guerra una más de las actividades humanas de las que como especie no podemos prescindir?

En el orden del mundo al inicio del siglo XXI continúa un solo país, seguido de otros pocos, en la instigación de la guerra. La guerra es el gran negocio militar e industrial de los Estados Unidos. Los poseedores de esa maquinaria de producción son los que dominan en las decisiones del gobierno de ese país. Y así, vendiendo su mercancía de guerra pretenden seguir siendo los gendarmes del mundo.

Así se mata. Muertos, regalo para una madre es una de las obras de esta exposición. América, toda, es un continente rojo de sangre. Así ha sido América desde hace más de cinco siglos. Varios de los países de América del Sur vivieron bajo guerras internas en las últimas décadas del siglo XX. Esas guerras tuvieron el patrocinio de los EE UU. El objetivo: mantener el dominio en el continente. Algunos países se liberaron temporalmente de ese dominio mediante guerras.

Al sur del río Bravo y al norte del río Suchiate, esa maquinaria del Norte mantiene una guerra, con el apoyo incondicional del gobierno, del anterior y el actual. El pretexto es el combate a las organizaciones de tráfico de enervantes. El saldo con el anterior gobierno rebasó los 70 mil muertos. Con el actual gobierno las cifras no disminuyen. Cuerpos tirados en las calles, amontonados al pie de un monumento, colgados de un puente o decapitados, así han quedado los muertos de esta guerra. ¿Qué sucede con el dinero de esas bandas? ¿cómo fluye por el complejo bancario? ¿por qué no se siguen las rutas de ese dinero? ¿acaso mantener el estado de guerra es parte de la estrategia de dominio?

Y en las cercanías de este Valle, los habitantes de un pueblo se enfrentan con los del pueblo vecino, con armas cortas, largas y machetes. Hay sangre derramada, hogares enlutados, niños huérfanos y mujeres, tal vez también hombres, en la viudez prematura. Y la pequeña guerra sigue latente porque no se resuelve de manera definitiva el problema de límites entre pueblos. La posesión de la tierra se sigue disputando.

¿Qué tanto estamos cultivando las guerras del futuro al entregar a los niños armas de juguete, de plástico o en vídeo juegos?

Las guerras lejanas, las que vemos por televisión o en los portales de Internet, nos vacunan en la indiferencia. Los niños muertos o mutilados de la Franja de Gaza están tan lejos y no nos interesan. Y así, como humanidad vamos perdiendo la solidaridad que debiera haber entre todos los pueblos de la tierra.

La intervención del retrato de Gandhi que se muestra en esta exposición nos muestra la distorsión que la televisión hace de los valores universales. El máximo héroe de la paz en el mundo es convertido en una estrella más del espectáculo. El dinero pretende dominarlo todo en beneficio de pocos.


Y el camino para terminar con la guerra es tan cercano a nosotros y tan sencillo: El respeto al derecho ajeno es la paz.

viernes, mayo 24, 2013

Arnoldo Martínez Verdugo



Cuando terminaba el sábado 19 de junio de 1982 ingresamos al Zócalo de la ciudad de México para el cierre de la campaña por la Presidencia de México de Arnoldo Martínez Verdugo. Al día siguiente, en su edición dominical, el diario El Universal destacó en ocho columnas la frase que definía la participación de la izquierda por primera vez en una contienda presidencial en la era moderna de México: El país reclama el aire fresco de la democracia. Y el reclamo sigue.

De esa campaña, los periodistas Rogelio Hernández y Roberto Rock escribieron una extensa crónica que se publicó como libro titulado Zócalo rojo. Rojo era el color distintivo de la izquierda. En algún mal momento, o varios, ese color se lo fue apropiando el Pe erre i.

Tuve la oportunidad de aportar y participar en esa campaña y con motivo de ello saludé a nuestro candidato presidencial en una noche de enero de 1982. Él y su comitiva viajaban en un autobús nombrado El Machete, en memoria del periódico que editó el Partido Comunista Mexicano -PCM-.

Al frente del Comité Central del extinto Partido Comunista Mexicano participó en las negociaciones que dieron lugar a la llamada reforma política de 1978. Así el PCM obtuvo su registro y participó en la elección de diputados en 1979. Luego, en 1981 vendría la fusión de varios partidos y organizaciones de izquierda para la formación del Partido Socialista Unificado de México –PSUM-. Éste heredó el registro del PCM y así se participó en la elección presidencial de 1982.

La izquierda seguía en proceso de unificación, así el PSUM se fusionó con el Partido Mexicano de los Trabajadores y otras organizaciones, resultando el Partido Mexicano Socialista. Heredándose así el registro que originalmente tuvo el PCM. Después del  fraude electoral de 1988, la izquierda permaneció unificada, surgiendo el Partido de la Revolución Democrática –Pe erre de-, que heredó el registro del PCM. Ahora, algunos de los que transitaron en esta ruta de la izquierda colaboran con el gobierno del Pe err i y otros desde el mismo Pe erre de le hacen el juego a los gobiernos –federal y estatales-.

Arnoldo, nacido en el pueblo de Pericos del municipio de Mocorito, Sinaloa, el 12 de enero de 1925, fue congruente en la izquierda. Autodidacta. Luchador incansable por la democracia.

Hoy Arnoldo ha partido para siempre.