viernes, agosto 12, 2011

Mi vida junto a Pablo Neruda




Pero levántate,
tú, levántate,
pero conmigo, levántate
y salgamos reunidos
a luchar, cuerpo a cuerpo
contra las telarañas del malvado,
contra el sistema que reparte el hambre
contra la organización de la miseria.

Estos versos de <La bandera> de Pablo Neruda son citados por Matilde Urrutia en  su libro de memorias, donde comparte sus vivencias al lado del poeta del amor, poeta del pueblo, poeta de Chile, poeta del mundo.

Inicia Matilde Urrutia su libro de recuerdos al lado de Pablo Neruda en el mes de septiembre de 1973. El día 11 el ejército encabezado por generales golpistas se insubordina y asume el poder en Chile, rompiendo un largo periodo de vida democrática en ese país. Neruda está enfermo, se agrava. Y muere el día 23 en las más adversas circunstancias. Y a partir de entonces nos queda su obra literaria. Urrutia nos va platicando en sucesivos capítulos lo que pasó a partir de entonces en Santiago en los últimos días alrededor del poeta, su muerte y su sepelio.

Neruda fue velado en la casa que compartió con Matilde Urrutia. La casa había sido asaltada, saqueada y parcialmente incendiada. En lo que permaneció de pie de esa casa, algunos amigos y gente del pueblo acompañaron al poeta su última noche sobre la tierra. Bajo vigilancia militar estrecha, el cortejo partió al cementerio. El cuerpo fue depositado en una tumba donde permaneció varios meses, ya que hubo que trasladarlo a otra por el reclamo de familiares de los muertos que ya estaban en ese sitio que fue residencia temporal del poeta inerte.

El libro, a manera de conversación extensa, va recorriendo las vivencias que en distintos pueblos y ciudades de Europa fueron compartiendo Pablo Neruda y Matilde Urrutia. En  aquellos años Neruda era perseguido por el régimen chileno y la diplomacia del fascismo, o más bien la falta de diplomacia, lo expulsó de Italia, donde pudo permanecer por la férrea defensa que de él hicieron sus amigos, y de Francia, país en el que posteriormente fue embajador del gobierno chileno de la Unidad Popular que encabezó el Presidente Salvador Allende.

Las casas de Neruda son temas recurrentes en el libro. Las casa que habitaron de manera temporal en varios países europeos, pero destacadamente las casas de Chile, en Santiago, Valparaíso e Isla Negra, donde pasó sus penúltimos días.

Muchos poemas fueron escritos para Matilde. Ella comparte los instantes y días de esos poemas. Las memorias de Pablo fueron llevadas por ella a Venezuela donde se preparó la edición que se publicó en 1974, contando para ello con la ayuda de su amigo Miguel Otero Silva, en tanto una copia se resguardó en la embajada mexicana en Santiago.

Muchas alegrías transmite la lectura. Las vivencias de su autora después del fallecimiento de Neruda son de las más tristes. Y sobreponiéndose a esa enorme pérdida y su inmensa tristeza, escribió este libro que nos acerca a la vida íntima del poeta que fue Pablo Neruda. Cuyo nombre siempre evoca sus Veinte poemas de amor y una canción desesperada: “Puedo escribir los versos más tristes esta noche…


Título: Mi vida junto a Pablo Neruda
Autora: Matilde Urrutia
Editorial: Seix Barral
Edición: Primera, noviembre de 1985, quinta reimpresión, julio de 1989.


sábado, julio 30, 2011

La otra raza cósmica




Uno de los libros muy conocido del intelectual que participó en la Revolución Mexicana, José Vasconcelos, es La raza cósmica. Algunos de sus escritos permanecían inéditos desde principios del siglo XX, tal es el caso de estos ensayos reunidos por la editorial Almadía en un libro. Se trata de tres ensayos, la versión escrita de conferencias que el autor dictara en 1926 en la Universidad de Chicago, tres años antes de que él fuera candidato a la Presidencia de la República y víctima de fraude electoral por parte del Partido Nacional Revolucionario –PNR-, primer antecedente del actual Partido Revolucionario Institucional –PRI-.

Los temas tratados por Vasconcelos en sus conferencias son: La influencia del aspecto geográfico, la naturaleza;  la democracia; y la cuestión racial, los tres tópicos en el desarrollo de Latinoamérica.

Destaca similitudes y asimetrías entre los distintos países de América Latina, señalando asimetrías entre el sur de Brasil, Uruguay, Paraguay y Argentina que tienen grandes planicies por un lado y por otro México con sus grandes cadenas montañosas, como Perú. Este aspecto, señaló Vasconcelos permitió un fácil desarrollo de la agricultura en el sur del continente y no tanto en la región donde se desarrolló Mesoamérica. Destaca como potencial factor de desarrollo la existencia de montañas, cuyas cañadas, arroyos y caídas de agua pueden aprovecharse para la generación de electricidad. Nuestras llanuras son escasas, pero tenemos muchas montañas.  

América Latina es heredera de las culturas organizadas piramidalmente en la época precolombina y reforzada por una cultura similar de los españoles, en el caso de México. Lo que dificulta la construcción de la democracia en estas latitudes. Esto lo dijo tres años antes del gran fraude electoral que le arrebató su ascenso a la Presidencia de México en 1929. La democracia mexicana para desarrollarse tuvo que esperar hasta el final del siglo XX para hacerse presente entre los mexicanos, fue hasta 1997 que se integró la Cámara de Diputados Mexicana sin la mayoría del PRI, siempre obediente al presidente, y hasta el año 2000 para elegir democráticamente al presidente de la República. Poco nos duró esa etapa, ya que el presidente intervino dolosamente en el proceso electoral de 2006, traicionando la democracia.

Al aspecto racial lo identifica Vasconcelos como uno de los factores positivos de la nación mexicana. La fusión de culturas siempre va en mejora de la humanidad. La gran riqueza cultural, en lenguas, costumbres, cultura y más son los potenciales factores para el desarrollo. La cultura diversa y la conservación por parte de los grupos étnicos de sus lenguas, gastronomía y artes son una inmensa riqueza nacional.

Vasconcelos tenía muy claro como era el país a principios del siglo XX y cuales eran las vías para su desarrollo. Han pasado más de ocho décadas de esas conferencias y en mucho resulta aleccionador enterarse de lo que el autor dijo entonces.


Título: La nueva raza cósmica
Autor: José Vasconcelos
Traductor: Heriberto Yepez
Editorial: Almadía
Edición: Primera, abril de 2010.

jueves, julio 28, 2011

Tlacochahuaya

Órgano monumental

En el valle de Oaxaca, cerca de la ciudad capital, está la población de Tlacochahuaya. Ahí permanece un exconvento cuya construcción inició a principios del siglo XVII, después de derruirse la construcción original del siglo XVI que era de materiales ligeros. El templo católico está provisto de un órgano monumental que se ha conservado por el cuidado de los lugareños y las labores de restauración de especialistas y amantes de la música sacra y barroca.

Órgano





Esta edificación es una joya arquitectónica que continua en restauración. En esos trabajos han participado albañiles, arquitectos y pintores especializados. Gabriela -quien estudió artes en la Universidad Nacional Autónoma de México y es originaria de ese poblado- trabaja con infinita paciencia en la restauración del decorado pictórico del exconvento. Para entender cómo fue esta parte de México durante los tres siglos de la época de la Nueva España resulta muy interesante conocer esta edificación.

lunes, julio 18, 2011

Travesuras de la niña mala



Lima, París, La Habana, Londres, Tokio, Madrid, estas capitales y otras ciudades y pueblos son los escenarios en que se va desarrollando la vida del Lily, la niña limeña que en la pubertad se hacía pasar como oriunda de Chile, la misma niña de la que se enamoró para siempre el coprotagonista de esta obra de Mario Vargas Llosa.

La vida de los adolescente y jóvenes limeños de los barrios clasemedieros a mediados del siglo XX. Las melodías de aquella época, junto con los anhelos de los peruanos que podían contrastar como vivían pocos con mucho y muchísimos con muy poco en una de la capitales latinoamericanas, en el contexto del inicio del rock y del triunfo de la revolución Cubana y su influencia en el espíritu de los latinoamericanos.

Lily, con otra personalidad, sale de Lima con destino a La Habana, en una ruta que hace escala en París. El motivo: prepararse para la guerrilla, que no se cumple. De La Habana sale de regreso a París siendo la esposa de un diplomático francés. En París abandona al diplomático y se va a un suburbio de Londres haciéndose la esposa de un criador de caballos pura sangre. De Londres se va a Tokio, dejando a quien fue su esposo inglés, y se casa con un japonés excéntrico y más que eso. Otra vez regresa a París y se casa con el marido de su patrona, quien le hereda una casa frente al mar.

En tanto Lily, la niña mala, va de una capital a otra, con un marido y luego con otro, el coprotagonista, el enamorado permanente de ella vive en París, en la medianía de ser interprete y traductor. Y en el ocaso de su vida se va a refugiar a Madrid donde comparte sus días con una artista de teatro italiana. Y hasta allí lo va a buscar la niña mala, en sus penúltimos días. Ella lo vuelve a conquistar y se va a su lado.

La Revolución quedó a un lado. Otros murieron en el intento. Y Perú sigue siendo el país latinoamericano que soporta una dictadura y luego un gobierno populista. Y los peruanos siguen como estaban hace seis décadas. Y Latinoamérica en general igual.



Título: Travesuras de la niña mala
Autor: Mario Vargas Llosa
Editorial: Alfaguara
Edición: Segunda, mayo de 2006.


domingo, junio 26, 2011

Decencia



Dos aprendices de insurrectos hacen explotar un artefacto en el consulado de Estados Unidos en Guadalajara. Son los años setentas. Los generales que fueron revolucionarios todavía ejercen cierto poder, además de haber acumulado dinero después de concluida la etapa armada de la Revolución Mexicana. Pero ¿cómo fue la vida de quienes ya tenían riqueza antes de la Revolución? Esta novela de Álvaro Enrigue narra en dos tiempos, que al transcurrir coinciden en uno que se prolonga hasta estos días: el del tráfico de enervantes.

La vida campirana en el occidente de México. Las incursiones de los grupos revolucionarios en esa región. El súbito cambio de vida de una familia de rancheros obligados por las circunstancias a migrar a la ciudad, dejando sus anhelos en los surcos y campos. La vida en la ciudad provinciana, las primeras décadas del cine. La nostalgia del campo.

El arribo a la metrópoli que fue la ciudad de México en los tiempos postrevolucionarios. La vida en sus cabarets. Y para alimentar la nostalgia la degustación del tequila. La introducción de una variedad de tequila “añejo” para hacerlo agradable a los capitalinos y visitantes de la urbe. El negocio.

De un pueblo de Jalisco a la capital del país en movimiento y de de ahí a Hollywood, la actriz de mirada lánguida. Un jefe revolucionario homosexual que permite que su esposa se pasee por los cabarets de la gran ciudad con su socio y ella y él se vuelven amantes.

El atentado a la representación diplomática de Estados Unidos por un par de muchachos aprendices de guerrilleros. La huida de ellos a la ciudad de México. La compañía forzada de un viejo, rompiendo su vida monótona, que de niño fue ranchero y al llegar a la madurez introductor de tequila “añejo” a la capital.

El occidente de México y la capital en los años de la Revolución y lo que siguió a ésta. Los que ya tenían riqueza la siguieron teniendo y algunos jefes revolucionarios migraron de las cananas a la Cámara de Donceles acumulando riqueza. Una frase, que muchos comparten y muchos no, puesta en el final de uno de los capítulos sintetiza la obra: Tanta Revolución para que al final sigamos siendo mexicanos.

Cuando el autor presentó esta novela en la Feria Internacional del Libro Universitario de Xalapa, un sábado de lluvia del mes de mayo, sugirió comprarla pero no leerla. Cuando le pedí su dedicatoria en un ejemplar le dije: Además de comprarla la leeré y hare una mini reseña. Hela aquí.


Título: Decencia
Autor: Álvaro Enrigue
Editorial: Anagrama
Edición: Primera, febrero 2011.


Presentación de Decencia en la FILU, 14 de mayo de 2011

Autógrafo de Alvaro Enrigue en su libro Decencia