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viernes, marzo 30, 2012

Kuraj



Una yerba que crece como un matorral, sí tiene flores éstas se van secado en el otoño al igual que las hojas, va quedando el tallo y las ramas. Llega el viento y arranca de la tierra esa planta a punto de morir o ya muerta. El viento va arrastrando esos tallos y ramas que fueron plantas. Y se van en la dirección que el viento sopla. En Asia, en la tierra que habitaron nómadas, llaman a esas plantas secas arrastradas por el viento Kuraj. De ahí el título de esta singular nóvela de la escritora italiana Silvia di Natale

La historia narrada en primera persona por una niña de una tribu nómada de Asia describe la vida de esos grupos humanos. El rió Amu Daria es una de las grandes fuentes y aliado para la vida de esa tribu. El relato sucede en lo que alguna vez fue territorio de la extinta Unión Soviética –Turkmenistán, Uzbekistán, Kirguizistán y Tayiquistán- y lo que es Afganistán en la actualidad en ambas orillas del río.

La niña va recordando su vida en su tribu. El ir y venir por la estepa aledaña al río. El retiro de la yurta de su familia y de las demás familias, el ayil en conjunto, y su andanza por la estepa. Cabras, caballos y camellos. Tapetes. Convivencia. Vida familiar nómada. Ser de allá y de más allá también.

Sucede la guerra. Los alemanes acechan Leningrado en las cercanías del Volga. Algunos hombres de la tribu nómada, los tuncian, deciden incorporarse con los invasores. Es ésta la forma que encuentran de hacer frente al gobierno soviético que ha marcado fronteras y ellos han quedado dentro de éstas. Se vuelven aliados de los nazis en contra de los soviéticos. Pierden la guerra los alemanes y ellos, los pocos nómadas aliados, también. Entre los prisioneros de guerra queda el padre de la protagonista y narradora del relato. Años de cautiverio en convivencia con italianos aliados y alemanes. Finalmente la libertad y la huida. El padre huye con su aliado alemán. Muere en la huida. Hereda –da en adopción- a su hija a su amigo. El amigo parte. A los pocos años parte la hija a unirse a su nuevo padre y a su familia en Alemania.

Colonia, en ruinas después de la guerra, es la ciudad donde la protagonista deja de ser nómada. Aprende alemán con rapidez. Estudia y luego trabaja en la moderna empresa telefónica. Muere su padre alemán. Pasa de nómada a migrante, si esto es posible. Vive con su pareja en Grecia. Luego en Chipre. Finalmente regresa a Colonia.

Como regalo de cumpleaños su marido le pregunta qué desea de regalo. Ella responde que visitar Bujara. Aquella ciudad que conoció de niña, en sus andanzas de nómada. Esa ciudad es la misma que la de su infancia. La ciudad no ha cambiado, ella sí. Se encuentra allí a algunos de sus familiares y miembros de su tribu de origen. Se fue y ya está de regreso. No fue el viento su vehículo de viaje, sin embargo pareciera que sí.

Solidaridad de la tribu, origen de las sociedades. Adversidades en la guerra. La guerra misma como expresión límite de las capacidades destructivas del hombre. La paz y la convivencia armónica entre distintos seres, de distintas raíces. Una ilustración de lo que ha sido la humanidad en algunos lugares del planeta.


Título: Kuraj
Autora: Silvia di Natale
Traductora: María Ángeles Cabré
Editorial: Tusquets
Edición: Primera, junio de 2003.

lunes, marzo 19, 2012

Concierto barroco



Sonoridad. Silencio. Eco. Tambores, flautas, instrumentos de cuerdas, trombones y otros variados instrumentos son el fondo de la lectura de este especial libro de Alejo Carpentier. Nos lleva en un viaje que inicia en Coyoacán, sigue en La Habana y llega al viejo mundo.

Todo es de plata, hasta el bacín en que deposita su orines matinales, y de todas las horas, el amo. Taxco proveyó la mayor parte de ese tesoro. Todo ello se embala para el largo viaje. Es el siglo XVIII. El amo es acompañado de un negrito. Salen por Veracruz a La Habana. Luego el viaje continúa a España. La capital española no es lo que pensaba el amo. ¡Oh que grandeza la de la ciudad de los palacios de América al lado de esa capital europea!

Visto lo posible en Madrid el viaje continúa. El carnaval en Venecia es el siguiente destino. Mascaras y disfraces. Música y canto. Sonoridad y silencio. Allí conocen a Antonio Vivaldi. Él se interesa en el relato del amo. Luego el célebre músico crea la opera Montezuma –Moctezuma-. Así el público europeo tiene una visión de lo que fue el imperio Mexica conquistado por los españoles. La farra continúa. Y se piensa una revolución.

Finalmente, con el avance del tiempo, inicia otro concierto. Otros tonos. Jazz. Son los tiempos modernos. Es la música un gran hilo conductor en la historia.

El libro lo leí hace más de treinta años. Fue una lectura distinta. Recordaba aquellos pasajes donde se narra el embalaje de la plata, cuando se separa “los que se va y lo que se queda”. Ahora hubo otros ritmos. Hace dos años se presentó por primera vez -o ¿una hubo alguna anterior?- la opera Moctezuma, creada por Antonio Vivaldi, en la ciudad de México, no pudimos estar ahí. Carpentier nos describe en este libro especial cómo se enteró Vivaldi de la existencia de Montezuma –Moctezuma- y cómo creó la opera en su memoria.

Agradezco a la Cónsul General de la República de Cuba en Veracruz, María Luisa Fernández Eguiláz, quien después de una charla semanas antes, me obsequió este libro especial y otros más.


Título: Concierto barroco
Autor: Alejo Carpentier
Editorial: Arte y Literatura del Instituto Cubano del Libro y Siglo XXI de México
Edición:  Primera, noviembre de 1975.

jueves, febrero 23, 2012

Las dos Fridas

Dos Fridas en el mercado de Ocotlán

Una de las obras pictóricas más conocidas de la célebre Frida Kahlo es el cuadro que lleva su nombre doble. Al ver el título de este breve libro, viene a mi imaginación ese cuadro y pienso en una disertación del autor sobre la obra. No se trata de eso. Es una reseña de la experiencia personal del autor, verdadera o ficticia, sobre la búsqueda de la otra Frida a partir de una fotografía de la principal –Kahlo- por encargo de la editorial para escribir una biografía de la pintora. Así Mario Bellatín nos comparte un recorrido desde la Capital hasta un remoto pueblo de los tantos que hay en México.

La búsqueda de la otra Frida se vuelve para el escritor un motivo de viaje. En un auto compacto y acompañado de su perro parte de la ciudad de México. Nos describe las cualidades del perro y explica el porqué de su nombre. En algún momento pasa por el pueblo de sus ancestros que vinieron del otro lado del mar. Una de las migraciones europeas para formar un pueblo donde sus habitantes viven de la fabricación de alimentos lácteos basados en sus conocimientos traídos desde su tierra de origen. Y así puede uno enterarse que en esa migración hubo seguidores de la ideología fascista, que hay en ese pueblo un cementerio con una zona de tumbas en honor de los mártires del fascismo –del fascio, cita el autor, citando a los pobladores-.

Después de los kilómetros recorridos, finalmente el autor, investigador, encuentra a la otra Frida. Ella está en un mercado. Atiende su pequeña fonda, ella misma prepara los alimentos. En esa tarea no puede conversar de frente con el viajero, sólo le contesta las preguntas haciéndolo de espalda a él. Él descubre que responde apoyándose en un libro que guarda discretamente entre su falda.

No sé en cuántos pueblos puede haber Fridas. Hace varios años fuimos a conocer a una de ellas. Sus cejas pobladas. Flores en su peinado. Falda ancha de tehuana. Huipil con colores vivos. ¿Sería sí la original –Kahlo?- Y volvimos en otra ocasión. Conversamos con ella. Vive cada día, cada hora del día, y tal vez cada hora de la noche su personaje. Ella, esta Frida, atiende su fonda en el mercado de Ocotlán. El pueblo del que es originario Rodolfo Morales –el célebre pintor que legó a su pueblo recursos para reconstruir los principales edificios: el ex convento, el palacio municipal y la casa que habitaron sus padres y luego fue de él, convertida en museo, con sala de Internet para los lugareños-. Ese pueblo donde un mal día de 2006 el candidato de la Coalición Por el Bien de Todos –Andrés Manuel López Obrador- dijo refiriéndose al hablantín presidente Vicente Fox “cállate chachalaca” y le costó varios puntos en las preferencias electorales y a México la oportunidad de un verdadero cambio en aquel año.

La otra Frida, la de Ocotlán, cada mañana atiende a los comensales que llegan a desayunar o comer. Algunos a conocerla. El espíritu de la original sigue habitando la Casa Azul de Coyoacán y su mirada está en cada uno de sus cuadros. Las dos Fridas son México.


Título: Las dos Fridas
Autor: Mario Bellatín
Editorial: Conaculta – Random House Mondadori
Edición: Primera, octubre de 2008.

lunes, enero 23, 2012

Un asunto de honor




Acción rápida la de esta pequeña novela. Carretera. Virginidad de una púber amenazada. Camaradería por la radio FM de los tráileros. Algunos golpes certeros. Y el mar a la vista. El azul inmenso. Arturo Pérez Reverte nos entregó esta breve obra, inicialmente preparada para su publicación a manera de folletín en el diario El País y para una película.

El lenguaje de un tráilero, que pasó por la cárcel, llevado a las páginas por el autor lo transforma en literatura. La aventura inicia, o quizá continúa, en un puticlub. El protagonista ve de pronto a una pequeña que lo mira con sus grandes ojos. Intercambian pocas palabras. Sale del puticlub y avanza por la carretera y de pronto descubre que lleva a una pasajera inesperada, la púber del puticlub va a bordo. Ella leva su libro, donde ha leído de una isla, un capitán y el mar. Y quiere conocer el mar. También huye del destino que le han preparado su hermanastra y el dueño del puticlub. Ella ha vendido su virginidad. Y él la ha revendido. Huye para escapar de la cita que repudia.

Y así continúan los trayectos de carretera. Kilómetros y kilómetros. El tráilero no está convencido de ayudarla a escapar. La regresa a su lugar de partida. Sus reflexiones lo hacen volver por ella. Golpes. Y escapan hacia el mar. Carreteras principales y secundarias. Solidaridad de los colegas que se expresa por la radio FM que utilizan para intercomunicarse. Y por fin, después de pasar por varios ríos, que ella confunde con el mar, llegan a su destino. Azul. Y de pronto llegan su perseguidores. Él está preparado para hacerles frente y morir, si fuera el caso. En esta novela no se sabe el desenlace.

Ágil el relato. Intenso. Términos coloquiales. Un acercamiento al lenguaje aprendido por el protagonista en el talego –la cárcel-. Un viaje intenso por carreteras. Un viaje al mar. Un asunto de honor.


Título: Un asunto de honor
Autor: Arturo Pérez Reverte
Editorial: Alfaguara
Edición: 2011 de la Biblioteca Pérez-Reverte.

lunes, julio 18, 2011

Travesuras de la niña mala



Lima, París, La Habana, Londres, Tokio, Madrid, estas capitales y otras ciudades y pueblos son los escenarios en que se va desarrollando la vida del Lily, la niña limeña que en la pubertad se hacía pasar como oriunda de Chile, la misma niña de la que se enamoró para siempre el coprotagonista de esta obra de Mario Vargas Llosa.

La vida de los adolescente y jóvenes limeños de los barrios clasemedieros a mediados del siglo XX. Las melodías de aquella época, junto con los anhelos de los peruanos que podían contrastar como vivían pocos con mucho y muchísimos con muy poco en una de la capitales latinoamericanas, en el contexto del inicio del rock y del triunfo de la revolución Cubana y su influencia en el espíritu de los latinoamericanos.

Lily, con otra personalidad, sale de Lima con destino a La Habana, en una ruta que hace escala en París. El motivo: prepararse para la guerrilla, que no se cumple. De La Habana sale de regreso a París siendo la esposa de un diplomático francés. En París abandona al diplomático y se va a un suburbio de Londres haciéndose la esposa de un criador de caballos pura sangre. De Londres se va a Tokio, dejando a quien fue su esposo inglés, y se casa con un japonés excéntrico y más que eso. Otra vez regresa a París y se casa con el marido de su patrona, quien le hereda una casa frente al mar.

En tanto Lily, la niña mala, va de una capital a otra, con un marido y luego con otro, el coprotagonista, el enamorado permanente de ella vive en París, en la medianía de ser interprete y traductor. Y en el ocaso de su vida se va a refugiar a Madrid donde comparte sus días con una artista de teatro italiana. Y hasta allí lo va a buscar la niña mala, en sus penúltimos días. Ella lo vuelve a conquistar y se va a su lado.

La Revolución quedó a un lado. Otros murieron en el intento. Y Perú sigue siendo el país latinoamericano que soporta una dictadura y luego un gobierno populista. Y los peruanos siguen como estaban hace seis décadas. Y Latinoamérica en general igual.



Título: Travesuras de la niña mala
Autor: Mario Vargas Llosa
Editorial: Alfaguara
Edición: Segunda, mayo de 2006.


domingo, junio 26, 2011

Decencia



Dos aprendices de insurrectos hacen explotar un artefacto en el consulado de Estados Unidos en Guadalajara. Son los años setentas. Los generales que fueron revolucionarios todavía ejercen cierto poder, además de haber acumulado dinero después de concluida la etapa armada de la Revolución Mexicana. Pero ¿cómo fue la vida de quienes ya tenían riqueza antes de la Revolución? Esta novela de Álvaro Enrigue narra en dos tiempos, que al transcurrir coinciden en uno que se prolonga hasta estos días: el del tráfico de enervantes.

La vida campirana en el occidente de México. Las incursiones de los grupos revolucionarios en esa región. El súbito cambio de vida de una familia de rancheros obligados por las circunstancias a migrar a la ciudad, dejando sus anhelos en los surcos y campos. La vida en la ciudad provinciana, las primeras décadas del cine. La nostalgia del campo.

El arribo a la metrópoli que fue la ciudad de México en los tiempos postrevolucionarios. La vida en sus cabarets. Y para alimentar la nostalgia la degustación del tequila. La introducción de una variedad de tequila “añejo” para hacerlo agradable a los capitalinos y visitantes de la urbe. El negocio.

De un pueblo de Jalisco a la capital del país en movimiento y de de ahí a Hollywood, la actriz de mirada lánguida. Un jefe revolucionario homosexual que permite que su esposa se pasee por los cabarets de la gran ciudad con su socio y ella y él se vuelven amantes.

El atentado a la representación diplomática de Estados Unidos por un par de muchachos aprendices de guerrilleros. La huida de ellos a la ciudad de México. La compañía forzada de un viejo, rompiendo su vida monótona, que de niño fue ranchero y al llegar a la madurez introductor de tequila “añejo” a la capital.

El occidente de México y la capital en los años de la Revolución y lo que siguió a ésta. Los que ya tenían riqueza la siguieron teniendo y algunos jefes revolucionarios migraron de las cananas a la Cámara de Donceles acumulando riqueza. Una frase, que muchos comparten y muchos no, puesta en el final de uno de los capítulos sintetiza la obra: Tanta Revolución para que al final sigamos siendo mexicanos.

Cuando el autor presentó esta novela en la Feria Internacional del Libro Universitario de Xalapa, un sábado de lluvia del mes de mayo, sugirió comprarla pero no leerla. Cuando le pedí su dedicatoria en un ejemplar le dije: Además de comprarla la leeré y hare una mini reseña. Hela aquí.


Título: Decencia
Autor: Álvaro Enrigue
Editorial: Anagrama
Edición: Primera, febrero 2011.


Presentación de Decencia en la FILU, 14 de mayo de 2011

Autógrafo de Alvaro Enrigue en su libro Decencia

sábado, junio 18, 2011

El ruido de las cosas al caer



Sicodélico o psicodélico. Verde. Alucinante. Enervante. Estimulante. Éstos y otros adjetivos se han utilizado para referirse a la marihuana. La yerba verde que se inició –o tal vez se continuó- a exportar desde Colombia para los Estados Unidos en la década de los sesentas del siglo XX o antes. Luego, la exportación fue de polvo blanco y el negocio se hizo mucho más lucrativo. Colombia en el último tercio del siglo XX es mostrada en algunas de sus facetas en esta novela que ganó el premio Alfaguara en este año. Su autor es Juan Gabriel Vásquez.

¿Cuáles son las razones, si se les puede llamar tales, o motivos que el nieto de un piloto héroe de la fuerza aérea colombiana, decidiera dedicarse profesionalmente al transporte de enervantes desde Colombia hasta los Estados Unidos? Las razones quizá no existan, lo que existió fue el resultado: dólares. Y los dólares compran casi todo.

Cómo llegaban a Colombia y coexistían con los colombianos l@s jóvenes gringos de los Cuerpos de Paz, llevados por motivos altruistas y luego alguno de ellos se separa para dedicarse al lucrativo negocio del cultivo de la marihuana en los campos colombianos y cuyo producto, los dólares, deslumbrara a los campesinos, transformando sus parcelas.

Después de los dólares los crímenes. El incremento de la violencia. La violencia que va más allá de los grupos criminales. La violencia criminal que afecta a la población civil, a los líderes políticos que en sus discursos decían que combatirían a las bandas dedicadas al narcotráfico.

Dos hombres que se conocen jugando billar, de edades y actividades muy distintas. Uno con un pasado que el otro va conociendo cuando muere aquel por las balas que se disparan desde una motocicleta. Y la historia personal, como la de cualquier residente de Bogotá, que cambia al ser asesinado su acompañante cuando caminaban en una acera después del juego de billar.

La lectura de esta novela premiada en España, de lo que sucedió en Colombia, en estos tiempos de violencia de México, nos lleva a materializar lo que, despectivamente, se refería como colombianizar. Y sucedió. Y sucede. Ayer sucedió en la carretera que llega a esta ciudad. Y sucede cada uno de estos días en muchas ciudades y pueblos de México. Nos alcanzó el destino.


Título: El ruido de las cosas al caer
Autor: Juan Gabriel Vásquez
Editorial: Alfaguara
Edición: Primera, abril de 2011.

martes, mayo 03, 2011

8.8: El miedo en el espejo

Una crónica del terremoto en Chile



La tierra se movió inesperadamente en la madrugada del 27 de febrero de 2010 afectando al país andino. El autor nos narra sus vivencias desde esa madrugada y días posteriores y su recuerdo de lo sucedido la mañana del 19 de septiembre de 1985 en la ciudad de México durante el terremoto que devastó una gran área del centro de la metrópoli. Y de allí una frase elocuente: Los mexicanos llevamos un sismógrafo en el alma. El texto es de Juan Villoro, quien se encontraba en Santiago de Chile, en febrero de 2010, con motivo del Congreso Iberoamericano de Literatura Infantil y Juvenil.

El título del libro revela la intensidad del sismo que se sintió en Santiago y afectó la costa del Pacífico, muy gravemente la ciudad de Concepción. Destaca el autor que los daños no fueron tantos en la capital chilena debido a su arquitectura antisísmica. Entiendo que debido a la ingeniería civil de las estructuras de sus edificaciones.

Un terremoto cambia casi todo. El de Chile movió el eje de la tierra por la gran cantidad de energía liberada desde sus entrañas. Afectó el suministro de energía eléctrica, las telecomunicaciones y dañó el aeropuerto de Santiago, interrumpiendo por varios días los vuelos. Además la devastación causada por el Tsunami. Cambio la forma de entender la vida de muchos de quienes estuvieron ahí, por vivir ahí permanentemente o por estar de viaje, como es el caso del autor.

Incluye el narrador algunas vivencias de sus compañeros del Congreso y que publicaron después de su regreso a sus respectivos países. También cita una novela publicada en Europa con el título premonitorio El terremoto en Santiago, obra de Heinrich von Kleist publicada en el siglo XIX, que aborda, con el pretexto del movimiento telúrico, una fabula moral. Tal suceso hipotético en el siglo XVII.

Sentir que el piso se mueve, ver que los objetos, paredes y techo se mueven es impresionante. Percibir que se mueve a 8.8 grados de la escala Richter debe ser inaudito. Esa es la experiencia que nos narra Juan Villoro en este libro breve. La edición, como casi todas las de Almadía, incluye una sobrecubierta que muestra detrás del espejo a un gran simio, como un enorme dinosaurio, avanzando sobre los rascacielos de una metrópoli.

Lectura ágil e intensa. De 8.8 grados Richter.


Título: 8.8: El miedo en el espejo
Autor: Juan Villoro
Editorial: Almadía
Edición: Primera, agosto de 2010.

jueves, julio 15, 2010

El arte de la resurrección


Un personaje de ficción, tal vez basado en lo hecho por algún personaje de la realidad chilena, es retratado en esta narrativa emulando a Jesús, el que fue crucificado en el Monte Calvario, salvo que esta historia transcurre en la Pampa chilena, en el desierto y sus minas explotadoras de cobre y de hombres.


Hernán Rivera Letelier nos entrega su novela, misma que fue reconocida este año con el Premio Alfaguara. El Cristo de Elqui es el personaje y el ambiente la zona norte y desértica de Chile. Las minas y sus sistemas de explotación de los hombres que son llevados con engaños de riqueza desde otras latitudes del país austral.


Como Jesús, el de Nazaret, el de Elqui, también tuvo sus discípulos y lo abandonaron. Y fue en busca de su Magdalena, en esta novela Magalena –porque así decidió escribir su nombre el oficial del registro civil-, ella una santa puta adoradora de la Virgen del Carmen.


Sermones, palabras, predica, oraciones, bendiciones y todas las maneras que el cristianismo ha creado para mantener la fe de los seres humanos, todo ello es utilizado por el Cristo de Elqui, sin el consentimiento de ninguna iglesia, ni católica ni protestante. Es él al que le habla el todopoderoso y omnipresente ser celestial. Y lo que le dice él lo dice a los demás y lo adereza con recetas de medicina natural y otras recomendaciones para la vida diaria.


Detrás de la historia del Cristo sudamericano, están las historias de los chilenos explotados en los barrios y pueblos marginales, en las minas donde a cambio de poco dan sus vidas para sacar de las entrañas de la tierra los metales que enriquecerán a otros que viven en otras latitudes del planeta.


Un guión bíblico en la pampa. Un relato muy ágil. Una novela con un premio bien ganado.



Título: El arte de la resurrección

Autor: Hernán Rivera Letelier

Editorial: Alfaguara

Edición: Primera, mayo de 2010

Premio Alfaguara de novela 2010.



martes, junio 08, 2010

Una autobiografía soterrada

Ampliaciones, rectificaciones y desacralizaciones


Escribir analíticamente del pasado propio, cuestionarlo inclusive, es el ejercicio que nos regala Sergio Pitol en su más reciente libro autobiográfico. Es puntual en fechas, lugares y circunstancias en que va haciendo el recorrido por parte de su pasado. Éste, de manera recurrente, nos va acercando a la formación del escritor que intentó ser poeta.


Una extensa formación de Pitol como escritor está en sus lecturas. Nos presenta a escritores de Europa Oriental y Occidental. Destaca sus lecturas de Jorge Luís Borges y Alfonso Reyes. De Reyes afirma: “El maestro –porque también lo era- concebía como una especie de apostolado compartir con su grey todo aquello que lo deleitaba. Fue un paciente y esperanzado pastor que se propuso, y en algunos casos lo logró, desasnar a varias generaciones de mexicanos”. Ya no mas orejas de burro. Reyes nos muestra el camino, andando.


De él mismo en su juventud dice: “Me pasma el joven que he sido. Me es casi imposible creer que aquel joven fuese este anciano que con esfuerzo recuerda un capítulo tan lejano de su vida”. Y así, nos relata sus vivencias juveniles en La Habana, en un sitio muy concreto, el restaurante más antiguo de Cuba: La Zaragozana, y otros sitios como el Barrio Chino de La Habana. Y la música y la danza contagiosas de los isleños.


Es una autobiografía breve e intensa. Son las andanzas de un hombre que llegó a la cima. Un escritor que para serlo leyó muchísimo antes y sigue leyendo. Es un crítico de si mismo. No fue dramaturgo como quería y lo intentó. Es un gran traductor, narrador y ensayista.


La semana pasada, el martes 1 de junio, tuve la oportunidad de saludarlo en el Foro de Política Económica y Marginación de la campaña a la gubernatura de Dante Delgado. Allí me enteré de la presentación de su Autobiografía. Sergio Pitol es congruente. De lo poco que me dijo fue su preocupación por la salud de su entrañable amigo Carlos Monsiváis, al recordarle las palabras que en nombre de ambos leyó Monsiváis el 16 de julio de 2006, en defensa de nuestros votos, en el Zócalo de la ciudad de México.


Es un privilegio que Sergio Pitol viva en Xalapa. Y ande con esa sencillez de los grandes como él.



Título: Una autobiografía soterrada

Autor: Sergio Pitol

Editorial: Almadía

Edición: Primera, abril de 2010.




La Zaragozana en La Habana Vieja

Barrio Chino de La Habana

1 de junio de 2010