viernes, marzo 30, 2012
Kuraj
lunes, marzo 19, 2012
Concierto barroco
jueves, febrero 23, 2012
Las dos Fridas
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| Dos Fridas en el mercado de Ocotlán |
lunes, enero 23, 2012
Un asunto de honor
lunes, julio 18, 2011
Travesuras de la niña mala
Título: Travesuras de la niña mala
Editorial: Alfaguara
Edición: Segunda, mayo de 2006.
domingo, junio 26, 2011
Decencia
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| Presentación de Decencia en la FILU, 14 de mayo de 2011 |
sábado, junio 18, 2011
El ruido de las cosas al caer
martes, mayo 03, 2011
8.8: El miedo en el espejo
jueves, julio 15, 2010
El arte de la resurrección
Un personaje de ficción, tal vez basado en lo hecho por algún personaje de la realidad chilena, es retratado en esta narrativa emulando a Jesús, el que fue crucificado en el Monte Calvario, salvo que esta historia transcurre en la Pampa chilena, en el desierto y sus minas explotadoras de cobre y de hombres.
Hernán Rivera Letelier nos entrega su novela, misma que fue reconocida este año con el Premio Alfaguara. El Cristo de Elqui es el personaje y el ambiente la zona norte y desértica de Chile. Las minas y sus sistemas de explotación de los hombres que son llevados con engaños de riqueza desde otras latitudes del país austral.
Como Jesús, el de Nazaret, el de Elqui, también tuvo sus discípulos y lo abandonaron. Y fue en busca de su Magdalena, en esta novela Magalena –porque así decidió escribir su nombre el oficial del registro civil-, ella una santa puta adoradora de la Virgen del Carmen.
Sermones, palabras, predica, oraciones, bendiciones y todas las maneras que el cristianismo ha creado para mantener la fe de los seres humanos, todo ello es utilizado por el Cristo de Elqui, sin el consentimiento de ninguna iglesia, ni católica ni protestante. Es él al que le habla el todopoderoso y omnipresente ser celestial. Y lo que le dice él lo dice a los demás y lo adereza con recetas de medicina natural y otras recomendaciones para la vida diaria.
Detrás de la historia del Cristo sudamericano, están las historias de los chilenos explotados en los barrios y pueblos marginales, en las minas donde a cambio de poco dan sus vidas para sacar de las entrañas de la tierra los metales que enriquecerán a otros que viven en otras latitudes del planeta.
Un guión bíblico en la pampa. Un relato muy ágil. Una novela con un premio bien ganado.
Título: El arte de la resurrección
Autor: Hernán Rivera Letelier
Editorial: Alfaguara
Edición: Primera, mayo de 2010
Premio Alfaguara de novela 2010.
martes, junio 08, 2010
Una autobiografía soterrada
Escribir analíticamente del pasado propio, cuestionarlo inclusive, es el ejercicio que nos regala Sergio Pitol en su más reciente libro autobiográfico. Es puntual en fechas, lugares y circunstancias en que va haciendo el recorrido por parte de su pasado. Éste, de manera recurrente, nos va acercando a la formación del escritor que intentó ser poeta.
Una extensa formación de Pitol como escritor está en sus lecturas. Nos presenta a escritores de Europa Oriental y Occidental. Destaca sus lecturas de Jorge Luís Borges y Alfonso Reyes. De Reyes afirma: “El maestro –porque también lo era- concebía como una especie de apostolado compartir con su grey todo aquello que lo deleitaba. Fue un paciente y esperanzado pastor que se propuso, y en algunos casos lo logró, desasnar a varias generaciones de mexicanos”. Ya no mas orejas de burro. Reyes nos muestra el camino, andando.
De él mismo en su juventud dice: “Me pasma el joven que he sido. Me es casi imposible creer que aquel joven fuese este anciano que con esfuerzo recuerda un capítulo tan lejano de su vida”. Y así, nos relata sus vivencias juveniles en La Habana, en un sitio muy concreto, el restaurante más antiguo de Cuba: La Zaragozana, y otros sitios como el Barrio Chino de La Habana. Y la música y la danza contagiosas de los isleños.
Es una autobiografía breve e intensa. Son las andanzas de un hombre que llegó a la cima. Un escritor que para serlo leyó muchísimo antes y sigue leyendo. Es un crítico de si mismo. No fue dramaturgo como quería y lo intentó. Es un gran traductor, narrador y ensayista.
La semana pasada, el martes 1 de junio, tuve la oportunidad de saludarlo en el Foro de Política Económica y Marginación de la campaña a la gubernatura de Dante Delgado. Allí me enteré de la presentación de su Autobiografía. Sergio Pitol es congruente. De lo poco que me dijo fue su preocupación por la salud de su entrañable amigo Carlos Monsiváis, al recordarle las palabras que en nombre de ambos leyó Monsiváis el 16 de julio de 2006, en defensa de nuestros votos, en el Zócalo de la ciudad de México.
Es un privilegio que Sergio Pitol viva en Xalapa. Y ande con esa sencillez de los grandes como él.
Título: Una autobiografía soterrada
Autor: Sergio Pitol
Editorial: Almadía
Edición: Primera, abril de 2010.











