viernes, enero 28, 2011

CLVIII aniversario del natalicio de José Martí



El Instituto de Relaciones Culturales Mexicano - Cubanas "Flores Magón - Mella" realizó al medidodía de hoy, en un parentesis que hizo la pertinaz llovizna xalapeña -chipi-chipi-, un acto de homenaje al procer cubano y latinoamericano José Martí con motivo del CLVIII aniversario de su natalicio.

Después de colocada la ofrenda floral y realizada la guardia de honor, así como una semblanza sobre la vida y obra de Martí hecha por la maestra Celia Sánchez Reyes, Diana Rodríguez Cruz, de la escuela de bachilleres que leva el nombre del procer, declamó La niña de Guatemala del poeta homenajeado:

Quiero, a la sombra de un ala,
contar este cuento en flor:
la niña de Guatemala,
la que se murió de amor.


Eran de lirios los ramos;
y las orlas de reseda
y de jazmín; la enterramos
en una caja de seda...


Ella dio al desmemoriado
una almohadilla de olor;
él volvió, volvió casado;
ella se murió de amor.


Iban cargándola en andas
obispos y embajadores;
detrás iba el pueblo en tandas,
todo cargado de flores...


Ella, por volverlo a ver,
salió a verlo al mirador;
él volvió con su mujer,
ella se murió de amor.


Como de bronce candente,
al beso de despedida,
era su frente —¡la frente
que más he amado en mi vida!...


Se entró de tarde en el río,
la sacó muerta el doctor;
dicen que murió de frío,
yo sé que murió de amor.


Allí, en la bóveda helada,
la pusieron en dos bancos:
besé su mano afilada,
besé sus zapatos blancos.


Callado, al oscurecer,
me llamó el enterrador;
nunca más he vuelto a ver
a la que murió de amor.

Destacó la labor hecha por Martí en el aspecto educativo la doctora Gina Adriadna Ramírez y Mora, directora de la Escuela de Bachilleres José Martí.

El acto terminó con la presentación de una pareja del Taller de Danza de la Benemérita Escuela Normal Veracruzana, que presentó ¡Ay Panchita, que caló!, una habanera de la segunda mitad del siglo XIX, época en que vivió Martí.



Acudieron la vicepresidenta del Congreso de Veracruz, diputada Brenda Abigail Reyes Aguirre, un representante del Gobernador del Estado, los regidores del Municipio de Xalapa Bolivar Arias Olguín y Javier Chávez Rosales y un representante de la presidenta municipal.

El portal de noticias Al Calor Político publica dos notas, la segunda originada en el puerto de Veracruz:


martes, enero 04, 2011

Sobre mis pasos



Protagonista de la política nacional desde el intento ciudadano de acceder al poder por la vía electoral en 1988 hasta la fecha. Tres veces candidato a la Presidencia de la República -1988, 1994 y 2000- y precandidato con la misma aspiración en 2006. Es Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, hijo del General Lázaro Cárdenas del Río y doña Amalia Solórzano, el autor de esta autobiografía o memoria, detallada en un voluminoso ejemplar ilustrado con fotografías y que en sus páginas revela algunos de los sucesos del acontecer histórico de México.

Miembro de la élite del poder, su padre fue presidente y a juicio de muchos mexicanos el mejor en el siglo XX. Político del sistema en sus inicios en la vida pública. Ingeniero Civil por la Universidad Nacional Autónoma de México. Fue Senador por Michoacán, Subsecretario Forestal y Gobernador por Michoacán gracias a que contó para ello con la aprobación y apoyo del presidente de la República en cada caso, como se hacía la política en los tiempos del dominio absoluto de la vida pública por el Partido Revolucionario Institucional –PRI- y el control de éste aparato por el presidente en turno. Disintió de esa manera de tener el poder y trabajó por la democracia en su partido sin conseguir ningún cambio. Y partió de allí.

En 1988 encabezó la disidencia del PRI y fue candidato por una coalición amplia de un conjunto de partidos de centro e izquierda. El miércoles 6 de julio de 1988 las primeras cifras conocidas de la elección le daban el triunfo. Esa misma noche el sistema de cómputo de votos cayó y calló. Mediante un fraude no fue reconocido su triunfo. Se negó el sistema implantado por el PRI a la democracia. Diré de paso: Ese día salí de Tampico con mi familia a media mañana, atravesamos el río Panuco, y en la primera casilla que encontramos emitimos nuestros votos ya que nuestras credenciales de votar correspondían al estado de Veracruz, aun cuando residíamos en Tamaulipas, yo lo hice por Heberto Castillo –postulado por el Partido Mexicano Socialista- quien ya había declinado a favor de Cuauhtémoc Cárdenas, por lo que mi voto fue para Cárdenas, no sé si contó o no. Cuauhtémoc explica en su libro que se llegó a conocer el resultado detallado de 35 mil casillas electorales que le dieron un resultado mayor de 40%  a su favor y nunca se supo el resultado detallado de las otras 25 mil casillas, con cuyos resultados el gobierno de Miguel de la Madrid Hurtado y el sistema del PRI en su conjunto impuso en la presidencia al nefasto Carlos Salinas de Gortari.

Entre las acciones poco conocidas de Cárdenas está su acercamiento al Ejercito Zapatista de Liberación Nacional –EZLN-, que se insurreccionó el 1º de enero de 1994, y haber sido mediador entre esa organización y el gobierno mexicano para que se reanudaran las negociaciones al inicio de 1995. Su hijo Cuauhtémoc fue testigo de honor entre el EZLN y representantes de la Secretaría de Gobernación para retomar el dialogo después del intento del ex presidente Ernesto Zedillo de aniquilar a la dirigencia del EZLN el 9 de febrero de 1995, lo que sirvió de base para las posteriores negociaciones en las que participó la Comisión que el Congreso de la Unión designó al efecto.

Es abundante en información, alguna detallada de primera vista, del acontecer nacional. Es de destacarse sus referencias al exilio español en México, que llegó cuando su padre era Presidente y de la entrañable relación que mantiene con republicanos españoles, algunos de ellos ya mexicanos. Entre las situaciones curiosas que recuerda es el haberse propuesto y sido traductor del ahora ex presidente de Brasil Luis Inacio Lula Da Silva en una reunión en Chicago, la traducción fue del portugués al inglés, siendo que Cárdenas no habla portugués o su modestia lo hace decir que no lo sabe. Su esposa, Celeste Batel, es nacida en Lisboa.

Fallas de la diplomacia (Rodolfo Echeverría, embajador de México en España): Refiere Cárdenas que fue invitado por el alcalde Herminio Trigo –Izquierda Unida- de la ciudad Córdoba –España- para develar un busto en homenaje a su padre. En el momento de la ceremonia, en la calle Veracruz, cuando el alcalde Trigo y Cárdenas develaron el busto. Los mexicanos que estaban en el evento mostraron sorpresa, la imagen no era de Lázaro Cárdenas era de Benito Juárez.

Cárdenas hace un repaso crítico de lo que ha sucedido con el Partido de la Revolución Democrática –PRD-, que él llamó a constituir para contar con una organización que permitiese la llegada al poder de la izquierda mexicana y previniera para evitar  fraudes como el de 1988 y fuese protagonista de la luchas del pueblo mexicano. No funcionó y tuvimos otro gran fraude en 2006. Expresa el autor que se han dejado de lado los intereses de la Nación por los de las dirigencias de las corrientes que integran esa organización política. También hace un recuento de su distanciamiento de Andrés Manuel López Obrador a partir de haber participado él como candidato a la Presidencia en 2000 y aquel como candidato a Jefe de Gobierno del Distrito Federal resultando electo. Reproduce algunos textos de replica a críticas de Enrique Semo –en su libro La búsqueda- y a Elena Poniatowska sobre un artículo en el que le reclamó su falta de apoyo a López Obrador.

Y siguen más recuerdos de los pasos de Cárdenas en la política mexicana. Mucho habría ayudado que hubiese publicado antes una buena parte del todo que publica ahora. Se le agradece el recuento que hace, de primera vista, de lo que ha sucedido en México en las últimas cuatro décadas. Sin duda un buen texto de referencia para conocer la historia reciente de México.


Título: Sobre mis pasos
Autor: Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano
Editorial: Aguilar
Edición: Primera, noviembre de 2010.


viernes, diciembre 31, 2010

Índice 2010



Las lecturas de 2010:

Narrativa:

Novela histórica:

Historia:

Economía:

Política:


Exposiciones y más:

Cine:

Las lecturas de:
Numeralia: 24 libros leídos.

martes, diciembre 14, 2010

José Martí


Ayer, bajo el nublado cielo de Xalapa, fue develado el monumento erigido en homenaje al procer cubano y latinoamericano José Martí, en el camellón central de la Avenida Xalapa.

Presidieron el evento, el presidente municipal de Xalapa -David Velasco Chedraui-, el secretario de gobierno -Gerardo Buganza Salmerón-, representando al  gobernador de Veracruz, el embajador de la República de Cuba en México -Manuel Aguilera de la Paz-, el consul de la República de Cuba en Veracruz -Alcides de la Rosa del Toro-, la viceconsul -Patria San Román- y el presidente del Instituto de Relaciones Culturales Mexicano - Cubanas "Flores Magón- Mella" -Wilfrido Sánchez Márquez-.


Todos, al unisono, exclamamos:

Cultivo una rosa blanca
En Junio como en Enero,
Para el amigo sincero,
Que me da su mano franca.

Y para el cruel que me arranca
El corazón con que vivo,
Cardo ni ortiga cultivo
cultivo una rosa blanca.


Previamente la maestra Gloria Sánchez Hernández expresó en un documentado  y emotivo discurso las  razones del homenaje al héroe nacional de Cuba y procer de Latinoamerica (texto completo abajo).





Concluyó el embajador de la República de Cuba realzando los lazos de amistad que unen a cubanos y veracruzanos. 

 


Mensaje del
Instituto de Relaciones Culturales
Mexicano - Cubanas "Flores Magón - Mella"
pronunciado por la maestra Gloria Sánchez

            Señor Gobernador del Estado, Excmo. Sr. Embajador de la República de Cuba en México, respetable presídium, distinguido público, muchas gracias a cada uno de ustedes por su presencia en esta ceremonia.
            
José Martí, el filósofo, reflexiona: “La muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida” y añade que “Hasta muertos, dan ciertos hombres luz de aurora”.
            
He aquí la justificación del acto que nos congrega.
            
El Instituto de Relaciones Culturales Mexicano-Cubanas “Flores Magón-Mella”, fundado hace 32 años durante los que ha venido cumpliendo con su tarea sustantiva de difundir los valores culturales de los dos países hermanos, tiene el beneplácito de concretar en este día una acariciada aspiración: que en la capital del Estado, la Atenas Veracruzana, el Maestro de América, José Julián Martí y Pérez, tenga un espacio público dedicado a su memoria, de la misma manera que héroes mexicanos son honrados en parques y paseos  de Cuba, su país de origen. Gracias al Honorable Ayuntamiento por su apoyo, gracias a la Regidora Dulce Ma. Dauzón por dar seguimiento hasta la conclusión del proyecto y gracias al señor Mariano Muro Rojas quien, en moldes cubanos, con sus manos mexicanas y su amor, produjo la escultura que pudimos adquirir los miembros del Instituto.
            
El folleto que les hemos entregado, toca algunas de las múltiples facetas de nuestro homenajeado, el poeta, el educador, el libertador, el antiimperialista, el defensor de la mujer… Él nace en La Habana, hijo de padres españoles, el 28 de enero de 1853 y le toca vivir cuando Cuba no se independiza aún de España; por lo que desde su adolescencia, cuando comprende la injusticia del coloniaje, dedica todos los días de su corta vida: 42 años, a denunciar lo insoportable, lo que la dignidad no tolera, y a prepararse en el estudio del Derecho, la Filosofía y las Letras y en el terreno mismo de la realidad americana: al vivir en México, Guatemala, Venezuela y Estados Unidos y conocer al imperialismo e interpretar las razones que provocan la injusticia, la desigualdad, el oprobio y el sufrimiento de las mayorías empobrecidas en Nuestra América: negros, mestizos e indios principalmente.
            
Siendo un pacifista: “Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedra”, las circunstancias lo impelen a organizar a los cubanos libertarios residentes en el exterior, así como a los residentes en Cuba, en el Partido Revolucionario Cubano, con el fin de emprender “La Guerra Necesaria”, que es decir la lucha armada que conduzca a la ansiada independencia, pues “es preferible el bien de muchos a la opulencia de pocos”. “Los malos no triunfan sino donde los buenos son indiferentes”… ya que “Cuando hay muchos hombres sin decoro, hay otros que tienen en sí el decoro de muchos hombres, ésos son los que se rebelan con fuerza terrible contra los que roban a sus pueblos su libertad, que es robarles a los hombres su decoro. En esos hombres, van miles de hombres, va un pueblo entero, va la dignidad humana”, y “… si un pueblo su dura cadena no se atreve a romper con sus manos, puede el pueblo mudar de tiranos pero ser libre nunca podrá” aunque “No hay tirano que afronte a un pueblo en pie”. 

Muere en combate sin conocer el desenlace de su titánica labor, mas deja una obra escrita que la posteridad ha recogido como herencia cultural y revolucionaria de todos los tiempos. 
            
Recordemos un poco de su estancia en México. El joven abogado de 22 años llega a Veracruz por barco el 8 de febrero de 1875, procedente de España, para reunirse en la ciudad de México con su familia, que lo espera con la amarga noticia de que una de sus hermanas, Mariana Matilde, ha muerto mientras él cruzaba el Atlántico. “Gobernaba México don Sebastián Lerdo de Tejada, quien había asumido el poder a la muerte de Benito Juárez”. “La República daba sus primeros pasos disfrutando de sus paréntesis de paz de las Guerras de Reforma, la Ocupación Francesa y la Caída del Imperio de Maximiliano”. Gracias a la mediación de Manuel Mercado, el amigo mexicano de quien siempre hace gala Martí, se contacta con el núcleo literario de México, con la realidad mexicana, con los hombres de la Reforma, con la masonería y el pensamiento liberal, que es el suyo… Conoce y convive con Guillermo Prieto, ex Secretario de Juárez, con el poeta indio Ignacio Manuel Altamirano, con Ignacio Ramírez “El Nigromante”, con Juan de Dios Peza y Justo Sierra, entre muchos otros, conoce a Rosario, quien con soltura se desenvolvía de manera singular dentro de los rígidos conceptos feministas de esos años, bella mujer que inspiró el célebre Nocturno de Manuel Acuña. 
            
Martí inspirado le escribe:
            En ti pensaba, en tus cabellos
            Que el mundo de la sombra envidiaría,
            Y puse un punto de mi vida en ellos
            Y quise yo soñar que tú eras mía.
            
Amor pasajero que terminara en una bella amistad. 
            
Martí se integra maravillosamente a la intelectualidad de la época, ingresa al Liceo Hidalgo, escribe en “La Revista” sobre diversos temas: literatura, política, el indígena, los conflictos con Estados Unidos, la situación de Cuba, las ambiciones calladas del clero, las huelgas obreras y los temas económicos sobre proteccionismo y libre cambio, también obras de teatro y crítica de arte. Era pues “un mexicano más”.
            
Emocionado quien vive la República en tanto en su patria prevalece la esclavitud, escribe: “México, en este día en que el sol de tu gloria reverbera, déjame que tremole tu bandera, ¡Yo que no puedo tremolar la mía!”  

También conoce aquí a la cubana que sería su esposa.
            
En 1876, Lerdo es declarado reelecto como resultado de las votaciones del mes de junio; José Ma. Iglesias, presidente de la Suprema Corte de Justicia, desconoce la reelección mientras Porfirio Díaz derrota a las fuerzas del gobierno, éste se desmorona y cunde la anarquía. Lerdo y sus ministros parten al exilio y Díaz entra el 23 de noviembre a la capital de la República enarbolando la bandera de la “no reelección”… 30 años después, él continúa en el poder.  

Martí ya no encuentra clima propicio para permanecer en México, pues había sido fiel a la causa Lerdista y la dispersión lo entristece.
            
Decide partir a Guatemala en 1877, dejando un cúmulo de escritos aclarativos sobre su posición política.
            
Vuelve para casarse con Carmen Zayas Bazán e Hidalgo en la ciudad de México y regresa a Guatemala. De ahí a Cuba, de donde es nuevamente expulsado, pasa a España, luego a París y después a Nueva York, adonde cumple tareas diplomáticas y es prolífica su producción literaria, periodística y organizativa para la independencia de Cuba.
            
Dieciniueve años transcurren desde su partida y su correspondencia con amigos no se interrumpe, como su colaboración en la prensa nacional se mantiene constante.
            
Regresa al México añorado para fortalecer su causa después de visitar varios puntos de la Unión Americana, Centroamérica y el Caribe… Enfermo, sostenido sólo por el ideal inquebrantable, viaja llevando la voz de la patria cautiva.
            
Conferencia con quienes tiene que hacerlo, en la capital y en el puerto de Veracruz, donde también visita a su colega Salvador Díaz Mirón, entonces preso y comparten poemas.  
            
El 18 de mayo de 1895, víspera de su muerte en combate, en el campamento cubano de Dos Ríos escribe ¿a quién si no? a su amigo mexicano Manuel Mercado, la última carta donde explica el por qué de su lucha, documento que pasa a la historia como su testamento político… 
            
La “Generación del Centenario” de su natalicio, retoma en Cuba el camino del maestro, realiza la transformación social más profunda y humanista del Continente y ahora sus ideales se van alcanzando porque: “… las almas honradas se entienden sin hablarse, y se aprietan para resistir, y vencerán al cabo!” ya que “perder una batalla no es más que la obligación de ganar otra”, y “Al corazón se le han de poner alas y no anclas”…  “Yo quiero que la ley primera de nuestra república sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre”… “Mientras haya escuelas de pié, no habrá pueblos de rodillas”. “La felicidad existe sobre la tierra; y se la conquista con el ejercicio prudente de la razón, el conocimiento de la armonía del universo, y la práctica constante de la generosidad”, “El gobierno de los hombres es la misión más alta del ser humano, y sólo debe fiarse a quien ama a los hombres y entiende su naturaleza”. 
           
También nos dice:
            “…Como el corazón es casa para los recuerdos, el monumento es casa para los héroes”. 
          
Maestro Martí, prócer admirado:
            
Esta es también tu casa, ubicada muy cerca de la Benemérita Escuela Normal, fundada por liberales como tú, la que a pesar de la embestida neoliberal del presente, gracias al decoro de sus hijos se mantiene enhiesta.
            
También te rodean centros universitarios de prestigio que estudian y preservan las culturas de los indios que tanto defendiste…
            ¡
Que la fronda de estos árboles y las flores de Xalapa embellezcan con sus colores y perfumen con su aroma tu presencia entre nosotros!
            
¡Gloria eterna a todos aquellos que como tú, como Juárez y como Bolívar, dieron su vida por construir la gran patria americana, digna, unida e independiente!

Muchas gracias.


La obertura estuvo a cargo de un ensamble orquestal de Xalapa. Interpretó Siboney del maestro cubano Ernesto Lecuona.





domingo, diciembre 12, 2010

Yate Granma




La noche del 25 de noviembre de 1956, partió de Santiago de la Peña, en Tuxpan, Veracruz, un grupo de 82 expedicionarios con dirección a Cuba, salieron con la misión de hacer la Revolución. Este grupo expedicionario, encabezado por Fidel Castro Ruz, utilizó en su traslado de México a Cuba el yate Granma. ¿Cómo fue el preparativo de este barco y su equipamiento? Ésta es la interrogante que devela el autor de este singular libro sobre una parte de la historia de la Revolución Cubana. El autor también fue el propietario del barco que ahora es resguardado de manera permanente en el Museo de la Revolución, en el jardín posterior de lo que fue el palacio presidencial en La Habana Vieja. Es parte, este libro, de la vida de Antonio del Conde Pontones. Que parafraseando a Gabriel García Márquez, vive para contarla.

Antonio del Conde, llamado El Cuate por Fidel Castro y los expedicionarios cubanos, aprendió el manejo y reparación de armas en el negocio que fue de su padre y luego él heredó, en el centro de la ciudad de México. Un día llegó a su armería un tipo a buscar componentes de armas, preguntó: Tiene usted acciones de mecanismos Belgas. A petición de Del Conde la pregunta fue repetida. El sujeto fue invitado a pasar a la oficina y se le invitó a hacer nuevamente su pregunta la que por tercera vez repitió de la misma manera. Del Conde no contestó la pregunta repetida tres veces, sólo dijo: Mire usted señor… yo no sé quién es usted, ni me interesa… pero sí usted quiere, yo lo ayudo.  Así inició la relación entre Antonio del Conde, quien luego fue llamado El Cuate por el propio Fidel Castro. Se selló en ese breve dialogo el pacto entre el líder revolucionario y uno de quienes le apoyaron en la proeza de la Revolución.

Del Conde desde su armería y con métodos clandestinos proveyó de armas al incipiente ejército revolucionario, que en aquel entonces se denominaba 26 de julio –en referencia a la fecha del fallido intento de asalto al Cuartel Moncada en Cuba-. Fue, además de proveedor de armas, instructor de tiro para el uso de ciertas armas largas y cortas de Fidel Castro.

Uno de los problemas a resolver para el grupo de expedicionarios era el medio de transporte a Cuba. Del Conde buscó y encontró una lancha torpedera que había sido utilizada en la segunda guerra mundial y estaba modificada para uso civil y acudió a comprarla, junto con un cubano, a un puerto de EE UU. Ese vehículo no fue utilizado porque los expedicionarios fueron descubiertos y detenidos en la ciudad de México, incluyendo a Fidel Castro. Se analizó la posibilidad de hacerlo en avión y se descartó el proyecto de hacerlo por vía aérea.

Narra El Cuate que en un viaje de norte a sur al pasar el río Tuxpan vio, desde la panga que servía para cruzar el río ante la falta de puente, un barco que atrajo su atención. Al estar ya del lado sur y margen izquierda del río fue a ver de cerca el barco. Estaba descuidado, requería de una reparación mayor. Investigó sobre los dueños. De regreso en la ciudad de México, buscó a los dueños y les ofreció comprarles el yate. Hubo acuerdo. Así Antonio del Conde se hizo dueño del Granma. Posteriormente en un viaje a Tuxpan para probar unas armas con Fidel Castro, éste se dio cuenta que El Cuate tenía en reparación el yate. Fidel le dijo: Sí usted me arregla ese barco, en ese barco me voy a Cuba. Ante la advertencia de El Cuate de que el barco estaba muy deteriorado, Fidel repitió la expresión. Así El Cuate asumió la misión inmediata y urgente de reparar el Granma para que los expedicionarios viajaran a Cuba.

El Cuate se enteró por voz de Fidel que no iría en el Granma. Que era más útil a la Revolución fuera de Cuba. Tuvo otras misiones y las cumplió a cabalidad. Intentó junto con un ex ministro cubano y un grupo de revolucionarios llegar a la isla. Iniciaron el viaje en un hidro-avión –Catalina- y tuvieron que acuatizar frente a la península de Yucatán. Estando náufragos fueron rescatados por un pesquero cubano y traídos a la costa mexicana.

Cuando ocurrió el triunfo de la Revolución Cubana, el 1º de enero de 1959, El Cuate purgaba una condena en una penitenciería texana por haber sido descubierto trasladando armas, acusado de no haber pagado el impuesto interestatal. Por gestiones de los líderes revolucionarios recién victoriosos salió de prisión.

El Granma sigue navegando es el lema de la conmemoración que cada año se hace en Santiago de la Peña, en Tuxpan, el 25 de noviembre. Y es el nombre del periódico del Partido Comunista de Cuba.

Conocí al autor, algún tiempo propietario del Granma, en 2008. He podido conversar con él. No es precisamente comunista, es católico. Fue excomulgado en 1956 por apoyar a los revolucionarios cubanos. Es abstemio. A los años que tiene ahora, tantos como Fidel Casto, sigue muy activo. Viaja en un vocho –automóvil Volkswagen- desde la ciudad de México a Tuxpan, él al volante. En la ciudad de México se desplaza en motocicleta. Su vida da para una gran película. Y para mí ha sido un honor escuchar sus relatos de parte de la historia de una de las revoluciones que marcaron un hito en el devenir de la humanidad.

Le agradezco a Antonio del Conde su dedicatoria, en el ejemplar de su libro que he leído:

Santiago de la Peña en Tuxpan, Ver. 25 de noviembre de 2010

Eleonaí Rivera:
Como hace un año, pero siempre, todos los días con la Revolución, estas líneas, parte de la historia México – Cuba, te las dedico. Revolucionariamente.

Antonio del Conde
“El Cuate”


El Embajador de la República de Cuba -Manuel Aguilera de la Paz- y Antonio del Conde -El Cuate-

Título: Yate Granma
Autor: Antonio del Conde Pontones
Editorial: Edición del autor
Edición: Primera.