sábado, febrero 28, 2015

Milena o el fémur más bello del mundo




La política, el periodismo, el tráfico y explotación de mujeres, la geopolítica, la vieja amistad de Los azules es o son los temas de esta extensa novela de Jorge Zepeda Patterson –periodista-.

Una hermosa adolescente de una república del este de Europa se decide a salir de su pueblo acompañando a su amiga. Ambas tienen la oportunidad de pasar del este al oeste en compañía y a invitación del novio de la amiga para ir a buscar trabajo a Berlín. No llegan a su destino. Son secuestradas. Son trasladadas de manera clandestina a España. Son sometidas. Son convertidas en esclavas en plena adolescencia. Ella –la protagonista- es llevada a un balneario español que se ha ido convirtiendo en el lugar preferido para el descanso y los placeres de mucha gente que con dinero lo quiere pagar todo.

Sin libertad. Sin conocer el idioma. Con ganas de huir sin poder lograrlo, ella se va haciendo a la vida que sus captores le van imponiendo. Sexo a cambio del dinero que los proxenetas reciben en gran cuantía. Ella va aprendiendo el idioma. Leyendo se va enterando del mundo. Es “una puta ilustrada” según uno de sus explotadores.

Inmersa en la vida que le es impuesta para dar placer a quien puede pagar los euros que sus explotadores cobran se va pasando su vida. Intenta la fuga sin éxito. Es sometida. Y está a punto de ser castigada de manera ejemplar para atemorizar a las otras que como ella viven haciendo lo que su voluntad no quiere. Llega un falso salvador y su vida torna de la esclavitud sexual a la criminalidad a cambio de una promesa de libertad a mediano plazo. De cometer un crimen casi invisible pasa a otro más evidente hasta el más grave. Tiene que huir para seguir con vida. La huida no es sola, es con uno de sus explotadores.

En México –donde Los azules se reencuentran ya maduros- de un encuentro circunstancial resulta involucrada con el más grande magnate de la prensa escrita. Éste le brinda protección temporal hasta que muere literalmente encima de ella. Y su vida de nuevo está en riesgo. Huye.

Los azules en solidaridad con la heredera del magnate de los medios se ven involucrados en localizar a ella. Investigan su origen y por qué es perseguida. Se va develando una cadena de crímenes y complicidades entre la mafia rusa y española y sus contactos en México, donde reciben protección de un funcionario de migración  del más alto nivel. La corrupción mexicana es expuesta.

Finalmente hay más muertos. Ella vive para contarlo. Ella –la puta ilustrada- ha escrito en sus días de cautiverio sus impresiones de los hombres que han pagado por tener sexo con ella. Estos textos se van presentando a los largo de la narrativa. Una interpretación de lo que piensan esos “caballeros”, poderosos en relación al sexo y a otras situaciones relacionadas con las mujeres.

Una novela interesante que pone de relieve el tema grave que es la trata de mujeres desde las repúblicas del este de Europa hasta América. Una novela hecha por un periodista zagas. Una novela que mereció el Premio Planeta 2014.


Título: Milena o el fémur más bello del mundo
Autor: Jorge Zepeda Patterson
Editorial: Planeta
Edición: Primera, noviembre de 2014.


lunes, enero 12, 2015

Julio Scherer García



En 1976 acudía con regularidad a la Hemeroteca Pública de Oaxaca –entonces estaba en la planta baja del Teatro Macedonio Alcalá por la calle de Armenta y López- leía un diario local –Carteles del Sur- y dos diarios nacionales, uno de esos diarios era Excélsior. Yo ni había leído el directorio, me interesaba ver las notas y algunos artículos de la página editorial –entre los editorialistas estaba en esos años Valentín Campa -líder ferrocarrilero y comunista que había pagado con su libertad su actuar al frente del sindicato de ferrocarrileros y su militancia en el PCM-. Aprovechaba para entrar a la hemeroteca la escala que hacía en el centro de la ciudad al salir de clases pasando el mediodía -iniciaba mis estudios profesionales- o acudía exprofeso por la tarde.

En el mes de julio de ese año no acudí a la hemeroteca porque estaba de vacaciones y todo ese tiempo me regresaba al rancho de mi papá a ayudar en los trabajos del campo. No supe sobre la salida del director del diario Excélsior y más de un centenar de sus compañeros cuando ocurrió. Me enteré al regresar a clases.

A los pocos meses vi en los puestos de periódicos el primer ejemplar de la entonces nueva revista Proceso. Compré ese primer ejemplar y lo leí con avidez. Me enteré de lo que había sucedido en Excelsior. Y seguí comprando y leyendo semanalmente la revista por los años siguientes. El primer ejemplar y subsecuentes los presté a mi primo Horacio que era estudiante de sociología, no volví a ver esos ejemplares. Seguí leyendo la revista cada semana. Por sus páginas supe parcialmente, diez años después, parte de lo ocurrido en 1968. Me gustaba leer los extensos y documentados artículos de Heberto Castillo sobre la industria petrolera y otros asuntos de interés nacional.

Desde la primera portada de Proceso supe que el director era Julio Scherer García. De lo poco que él escribía en la revista me resultó muy interesante. Su prosa directa. Su estilo de narrador, trascribiendo los diálogos con sus interlocutores. Así me fui enterando de lo que sucedía en el país. La revista que dirigió Scherer fue una de mis fuentes. Me di a la tarea de encuadernar esas revistas que quedaron en la casa materna-paterna cuando terminé mis estudios y partí a desarrollar mi vida profesional. No sé cuándo una de mis hermanas o ambas se deshicieron de ese conjunto de revistas.

En alguna fecha de la novena década del siglo XX me encontré con el libro La piel y la entraña escrito por Scherer a partir de las entrevistas que le hizo a David Alfaro Siqueiros en la cárcel de Lecumberri de la ciudad de México. Un libro muy emotivo que muestra el alma desnuda del gran muralista preso en aquel entonces.

He leído varios de los libros escritos por el gran periodista que fue Scherer. Uno que tengo pendiente es Los presidentes. Lo leeré en la edición próxima que ya incluirá textos sobre los últimos cuatro jefes del poder ejecutivo federal.

Su libro Vivir me mostró a un hombre íntegro. Revela en éste algunas situaciones personales. Entre otras relata su amistad con el profesor Carlos Hank González, la amistad que era de ambas familias, y como terminó ésta al pretender el político mexiquense entregarle como regalo un auto nuevo y de lujo. Se acabó la amistad.

Puedo asegurar que el periodismo que hizo e impulso Scherer me ha permitido conocer el extenso país que es México, lo complejo de sus relaciones. Lo corrupto de sus políticos, de distinto signo partidario.

Scherer también me mostró que un hombre íntegro puede cruzar el pantano sin manchar su plumaje como dijo el poeta Salvador Díaz Mirón:

Hay plumajes que cruzan el pantano
y no se manchan... ¡Mi plumaje es de esos!

El miércoles 7 de este mes, Julio Scherer García partió para siempre. Nos queda su legado hemerográfico y sus libros. Un buen homenaje a su memoria es leerlos.

lunes, enero 05, 2015

Lecturas Mexicanas

Primera Serie



Una tarde sabatina de 1983, estando de paseo en Xalapa –entonces vivíamos en el puerto de Veracruz-, me encontré de pronto, en un puesto banquetero de periódicos, un libro en una bolsa de plástico transparente. Era La muerte de Artemio Cruz de Carlos Fuentes en una edición del Fondo de Cultura Económica –FCE- y la Secretaría de Educación Pública –SEP-. Ese es el primer tomo de esta colección de Lecturas Mexicanas, Primera Serie. A lo largo de dos años, de 1983 a 1985, cada semana fui adquiriendo los 100 tomos de la colección.

Este paquete de libros fue parte del menaje de casa desde hace 30 años. Del puerto de Veracruz fue a Xalapa, luego a Tampico y por segunda ocasión a Xalapa. Al llegar a nuestra actual ubicación el conjunto había disminuido. De los 100 libros que lo componían, sólo llegaron 57. Prestamos voluntarios y sustracciones dieron cuenta de los otros 43. Sus cubiertas, algunas muy bellas por el diseño de Rafael López Castro estaban deterioradas. Otros en sus páginas interiores también muestran las huellas de estas tres décadas.

Me dí a la búsqueda de un encuadernador para empastarlos. Después varios intentos y pruebas fallidas, finalmente, la segunda semana de diciembre de 2014 se logró el objetivo. Ahora lucen un empastado con lomo de piel color vino y una cubierta de vinil del mismo color. Me apoyó para este objetivo del empastado el librero Raúl Valdovinos – a quien conocí en una de las Ferias del libro de Oaxaca y que me ha provisto de otros ejemplares- quien también me ayudó a conseguir los ejemplares faltantes de la colección, sólo faltan tres de ellos.

A falta de librero para acomodarlos –después de la última mudanza permanecieron en cajas- los utilizamos temporalmente como el tronco y gran parte del follaje del árbol de Navidad que nos acompaña este invierno.

Entre los primeros títulos de esta colección están: Libertad bajo palabra de Octavio Paz, Popol Vuh, El círculo roto de Elías Trabulse, El Libro de los Libros de Chilam Balam, Los orígenes del cine en México -1896-1900- de Aurelio de los Reyes, Ki: el drama de un pueblo y una planta de Fernando Benítez, Visión de Anáhuac y otros ensayos de Alfonso Reyes, Historia de lo inmediato de Renato Leduc, Escritores norteamericanos y británicos en México –selección- de D. Wayne Gunn, entre otros.

La segunda serie de esta colección, -de más de 100 ejemplares está en proceso de empastado-. Ahora lo que faltan son libreros.

Ya terminé de leer, de esta colección Nueva burguesía de Mariano Azuela. Y lo pendiente de leer es mucho todavía.




miércoles, diciembre 31, 2014

Lecturas de 2014




Lo que leí y vi en este año que termina:

Narrativa:

Poesía:

Biografía:

Historia:

Novela histórica:

Política:

Música:

Caricatura:

Lo que vi en 2006: Ferias, exposiciones, bibliotecas, homenajes:

Numeralia:
  • 24 libros leídos.



martes, diciembre 30, 2014

La primavera del mal



La idea de primavera es la renovación de la vegetación o al menos de su follaje después del invierno. Hay otras formas de primavera. Esta novela histórica nos narra el estado en que se encontraba el cultivo de estupefacientes en México al iniciar la cuarta década del siglo XX y su desarrollo las siguientes dos décadas. Es pues la primavera de uno de los males que se forjaron en el siglo XX y trascienden con más gravedad la primera década del nuevo siglo y lo que va de la segunda. La autoría es del F. G. Haghenbeck.

Desde entonces fue la frontera la región del cultivo y el trasiego de las drogas para su paso al país vecino del norte. Ese país del que estamos imposibilitados de separarnos ha sido el de los consumidores de drogas y sus autoridades desde entonces han simulado combatir su comercio. Las dos ciudades son: el antiguo Paso del Norte, transformado en Ciudad Juárez, y Tijuana. En la primera los chinos que emigraron a fines del siglo XIX y principios del siglo XX y en la segunda los mismos gringos al establecer en sociedad con militares y políticos mexicanos el casino Agua Caliente.

En esos primeros años el negocio era de los chinos en sociedad con mexicanos. Al establecerse en nombre de la Revolución en el poder político los generales norteños y sus seguidores, entran al negocio coroneles y generales protegidos desde el poder central. Así desfilan en esta novela nombres como Abelardo L. Rodríguez, Maximino Ávila Camacho y un civil que fue identificado en esos tiempos como el Cachorro de la Revolución, hijo de general, abogado él, Miguel Alemán Valdés.

El autor refiere a un coronel tapatío que formó parte de la División del Norte. Este militar tuvo plantíos de marihuana en su natal Jalisco y asociado y protegido por los militares políticos del centro desplazó a los chinos de Juárez.

Abundante en anécdotas la novela describe una reunión de ese coronel con el general y gobernador de Puebla, Maximino Ávila Camacho, para acordar los términos de su asociación para el control del mercado y la exportación de sus productos. Se atribuye al general gobernador la posesión de grandes extensiones de tierras cultivadas de marihuana en Cholula.

Por su parte el gobierno federal mexicano por medio del secretario de salud trataba en esos tiempos de legalizar el uso de la marihuana y la atención médica de los adictos, tratándolos como enfermos y no como delincuentes drogadictos. Ganaron desde entonces los políticos de doble moral, impiden que deje de prohibirse porque se benefician económicamente del negocio ilícito.

Dese entonces también están en la escena mexicana los gringos por medio de sus agentes encubiertos para el combate aparente del tráfico de droga. Y también sus autoridades simulan con sus agencias de combate al narcotráfico y por otro lado toleran a los encumbrados que controlan el mercado de distribución entre la población adicta de ese país. El senador McCarthy es puesto en ridículo. Persigue a los supuestos contrabandistas y él mismo se adicto.

Esta novela pone de relieve que el tráfico de drogas en México, para el consumo interno, y Estados Unidos ha sido tolerado e incluso protegido desde lo más alto del poder político en ambos países. Las acciones para su combate son mera simulación, espectáculo para aparentar cumplimiento de la ley que ellos mismos se oponen a cambiar.

Una lectura para entender la raíz de una parte de la problemática presente en México, con su gran cauda crímenes y enriquecimiento ilícito.


Título: La primavera del mal
Autor: F. G. Haghenbeck
Editorial: Suma
Edición: Primera, mayo de 2013.