viernes, febrero 28, 2014

El cerebro de mi hermano



La fortaleza del lazo fraterno es mucho más grande que todas las diferencias de cualquier índole. El hermano menor nos comparte las vivencias comunes con su hermano mayor durante los últimos años de la existencia de éste y va intercalando algunos recuerdos de la niñez y de la vida familiar. Es el relato sobre los últimos años de la vida de José María Pérez Gay –filósofo, escritor y diplomático- que nos hace su hermano Rafael.

Después de una caída en la que resulta lesionado de una cervical José María recurre a su hermano, llamándole por teléfono. A partir de ahí la vida será muy distinta y dolorosa. Estudios, hospitalización y cirugía. Y no hay un alivio completo. Previamente hay otros síntomas: cansancio agotador, confusión de palabras, olvidos. La vida que se va agotando, como una fuente que se seca. Así el cuerpo llega a perder la capacidad de expresión oral, surgiendo nuevos modos de comunicación, hasta llegar al parpadeo.

Entre el cajón de recuerdos del autor va encontrando momentos clave en la vida de su hermano. Su partida a Alemania, cuando tenía 21 años y una vida por delante, a seguir sus estudios. Para él es un recuerdo infantil, tenía sólo 7 años. Las cartas que recibía su madre del hijo ausente y las respuestas de él, desde el otro lado del mar, cuando viajar esa distancia no era frecuente en nuestro país.

Entre los recuerdos juveniles del autor nos describe el asalto al Foro Isabelino –en el centro de la ciudad de México- y su conversión en foro de expresión del Centro Libre de Expresión Teatral y Artística –CLETA-, donde muchos jóvenes se refugiaron después del derramamiento de sangre de 1968.

Y el paso del tiempo. Y al recordar uno de los viajes en familia con su hermano, su cansancio casi infinito, muy prematuro para su edad. Y un sueño irresistible que lo hacía dormir incluso contemplando un cuadro de Van Gogh en un museo parisino. Un sueño tan intenso que pudo ser el preludio de la prolongada enfermedad que fue minando las capacidad de José María hasta llevarlo a la muerte a los 70 años.

Los caminos que se cruzan. El autor fue uno de los miembros de CLETA que mediante el teatro y otras expresiones artísticas difundían sus ideas de izquierda radical, incluyendo el apoyo a grupos de campesinos y obreros en lucha. Y luego la academia, la literatura, la difusión cultural, quizá la calma. El hermano mayor fue primero por la formación académica rigurosa, la diplomacia y la literatura y en su madurez plena optó por la política. Apoyó la candidatura de Andrés Manuel López Obrador y dedicó a la campaña una buena parte de su tiempo y prestigió. Luego siguió en la rebelión ante el fraude electoral. Y sobrevino la discrepancia, tal vez el enfrentamiento, entre los hermanos. De la misma manera que en la sociedad mexicana se debatió sobre la elección presidencial de 2006 y se formaron bandos, así sucedió con los hermanos Pérez Gay. Rafael confiesa que también votó por López Obrador, pero que no se demostró el fraude. Llama al excandidato presidencial de la izquierda Líopez y el hermano mayor le dice que no le llame así. Finalmente Rafael, el autor, reconoce la actitud de López Obrador con su hermano. Cito:
No tengo ningún interés en estas páginas de convencer a nadie ni persuadir y vencer con los filos de las opiniones definitivas, lo traigo a cuento porque el asunto ocupó un capítulo de nuestra vida y nuestra hermandad a prueba de balas. Sé por supuesto que Andrés Manuel López Obrador se portó con Pepe como un hermano en los momentos más difíciles de su enfermedad, con una solidaridad impagable y sin la vanidad que lo domina en la plaza pública, cuando le vuela el pelo el viento del caudillismo.

Un libro breve y profundo. Nos acerca al conocimiento del cerebro y su función esencial en la vida diaria. La larga enfermedad de José María Pérez Gay le permitió a su familia, como su hermano Rafael nos lo camparte en este libro, acompañarlo en ese trance en que se pierde la vida en pequeñas partes.

Su lectura me ha hecho recordar la muerte súbita de mi hermano mayor –médico cirujano- hace 21 años y de alguna manera también la muerte súbita de mi padre –maestro y campesino- hace menos de tres meses. No todos podemos ir asimilando gradualmente la pérdida de seres queridos, a algunos nos sorprende de repente. Y seguimos viviendo.


Título: El cerebro de mi hermano
Autor: Rafael Pérez Gay
Editorial: Seix Barral
Edición: Primera, primera reimpresión, febrero de 2014.


sábado, febrero 08, 2014

El universo o nada

Biografía del estrellero Guillermo Haro



Vivimos iluminados la mitad de la vida por una estrella. ¿Cuántas estrellas hay en el universo? ¿Cómo se forman y extinguen las estrellas? Algo de lo que se sabe sobre las estrellas fue visto en el firmamento por Guillermo Haro en muchas noches de observación con telescopios en distintos lugares del mundo. En este libro Elena Poniatowska nos platica sobre la vida del investigador de estrellas, que también fue su esposo. En tanto, y quizá sin saberlo, vamos viajando alrededor de una estrella: El Sol.

La infancia en una casa campestre, donde había vacas que se ordeñaban para obtener la leche y nutrirse. La adolescencia huérfano de madre y mudado, junto con sus hermanos y hermanas, a la casa paterna. Las primeras amistades entre las que se distingue una que solo se extinguirá con la muerte. La juventud en rebeldía con un medio socioeconómico desigual. La incursión en la difusión de ideas de cambio entre grupos de obreros, mediante una revista hecha por sus amigos y maestros.

Una amistad nacida de la afinidad ideológica con José Revueltas –escritor y luchador social-. El aprendizaje de las charlas con el padre de su amigo Hugo Margain, el doctor Cesar Margain. La poca comunicación con su padre. Y la partida a realizar estudios de astronomía en la Universidad de Harvard.

Su trabajo en el observatorio astronómico de Tacubaya. La creación del, entonces nuevo, observatorio en Tonantzintla, Puebla. La construcción de éste y su equipamiento. Sus trabajos de observación en sucesivas noches, incluyendo las madrugadas. La búsqueda de un nuevo espacio para otro observatorio y su  localización en la sierra de San Pedro Mártir, Baja California. Los trabajos de exploración y luego el inicio de la construcción. Su separación de este proyecto. Y luego la búsqueda de otro espacio para construir otro observatorio, éste en Sonora, en las cercanías de Cananea.

La conversión del observatorio de Tonantzintla en la sede del Instituto de Astrofísica, Óptica y Electrónica –INAOE-. La creación de este instituto, separado de la estructura de la Universidad Nacional Autónoma de México –UNAM-. La promoción del desarrollo profesional de jóvenes investigadores y su especialización en universidades del EE UU y Europa. Su regreso a la UNAM.

La convivencia, los fines de semana, con sus pequeños hijos. La introducción de ellos a las ciencias exactas. Su difícil forma de convivir con su familia. Sus relaciones con sus amigos.

Guillermo Haro Barraza dejó un legado sobre el conocimiento del firmamento que nos invade y en el que viajamos en nuestra gran nave, nuestro planeta la Tierra. Vamos viajando rodeados de millones de estrellas.


Título: El universo o nada
Autora: Elena Poniatowska
Editorial: Seix Barral
Edición: Primera, octubre de 2013.



En la edición 2013 de la Feria Internacional del Palacio de Minería, en la escalinata principal del Palacio de Minería se rindió homenaje a los escritores fallecidos en el último año. Especialmente se destaca al astrónomo Guillermo Haro Barraza con un busto.

domingo, enero 19, 2014

Los elementos de la noche



Del frágil laberinto

Como la lluvia tercamente se detiene en el río
-minuciosa, veloz, hecha de mil pronombres-
los mundos atraviesan la sorpresiva fecha,
y dejan como estela, como ruinosa huella,
los instintos del polvo.

En la serena fuga de la tarde
miro alzarse las horas como llamas o mástiles,
el sol como un gran toro luminoso y desértico
al que el viento circunda,
leve materia de alas que en su vuelo se apaga.

Así, los vastos, frágiles, laberintos del aire
dulcemente se inundan del ruido y el amor,
de un eco que propaga sus cautivos silencios.
Es el cercado reino que instauro los secretos
de su nombre y su dádiva.

En la ribera de mirarla, digo:
sobre dormidas hojas y entre escollos floridos
ven a la dócil costa donde el mar va naciendo,
al cantil de la brisa, a este jardín de arena,
al desierto marino
donde la ola termina su condición de oveja
y el alba se corona
con los blandos rumores de la luz y la espuma.

Lento, el mar pastorea
el litoral, las islas.
Mientras el día se incendia
va creando su linaje -emblemas, luces, rostros-
profanación de espejos.

Su resplandor mitiga esta hora que se inmensa,
este rito de instantes que en su oquedad se pierden,
tal humo que deshace su momentánea hiedra.

Éste es uno de los poemas de José Emilio Pacheco incluido en este poemario que este mes cumple 51 años de haber sido editado por primera vez. Su lectura nos permite mirar, a más de medio siglo de distancia, la creación literaria que realizó y que continúa realizando este gran poeta


Título: Los elementos de la noche
Autor: José Emilio Pacheco
Editorial: Universidad Nacional Autónoma de México
Edición: Primera, enero de 1963.


martes, diciembre 31, 2013

Índice 2013



Las lecturas de 2013:

Narrativa


Biografía y autobiografía


Fotografía


Historia


Política



Poesía


Personajes


Bibliotecas, ferias y exposiciones


Numeralia
  • Sólo 22 libros leídos en el año


Lecturas anteriores

viernes, diciembre 27, 2013

Cantos del alma



México y Uruguay, han sido y serán la razón de mi existencia, y a ellos he dedicado y dedicaré mi vida, alternando desde hoy mí tiempo en cada país, en esta tercera y última etapa. Uruguay me vio nacer y me dio la educación. México me recibió cuando lo necesité en 1982, y me permitió desarrollar una vida profesional y empresarial en el ámbito editorial (difundí el libro por treinta años). Ésta es parte de la dedicatoria que de su libro de memorias hace Roberto Rodríguez, uruguayo -él pronuncia uruguallo- de nacimiento y mexicano por decisión. Y un gran amigo.

Cantos del alma surge de lo más profundo del ser de Roberto. Son un conjunto de poemas y relatos autobiográficos.

La breve narración de su infancia en el campo heredado de los charrúas incluye sus andanzas por los arroyos y semiselva. La caza y la pesca, como en el origen del sedentarismo de la raza humana, son actividades que el autor realiza en sus primeros años. Algunos peces y aves son sus trofeos, mismos que él lleva a casa y que “vende” a su padre. Así va aprendiendo la gestión empresarial que desarrollará a plenitud en su madurez que alcanza en el exilio mexicano. Luego sus andanzas en la urbe que es Montevideo. Su inscripción en la Universidad en condiciones precarias. Realiza múltiples trabajos para obtener dinero y pagar sus gastos de alimentación y transporte o disfrutar de una bebida en alguna cafetería estudiantil.

Su Universidad fue tomada por el ejército. Su pequeño país es sometido como lo fueron todos los países de América del Sur en la octava década del siglo XX. Decide que tiene que partir y escoge México para su exilio. Aborda un avión llevando a su esposa y a su primera hija. En su bolsillo hay algunos pocos dólares con los que sobrevivirá los primeros días en la inmensa ciudad de México, capital de la que será su nueva patria. Trabaja y trabaja y sólo obtiene recursos para su sobrevivencia junto con su familia. Decide fundar una empresa. Distribuye libros, primero solo y luego contrata a algunos vendedores, a quienes entrena bajo la sombra de un parque en la inmensa metrópoli. Renta un local y establece su oficina. Funda su editorial. Los libros serán el medio para su desarrollo empresarial en esta gran etapa de su vida.

Libros, paquetes de libros, enciclopedias, son sus productos. Edita e importa de América del Sur. Sus clientes están diseminados en oficinas de diversa índole en la inmensa capital mexicana. El negocio va decayendo con el avance de la Internet. Cierra la editorial y sigue distribuyendo libros en menor escala.

Se muda a Xalapa al inicio de esta década. Un atardecer gris nos conocemos. Él lo recuerda bien y así lo consigna en la dedicatoria de su libro. Al grupo en que estamos reunidos y al que él llega a integrarse, nos presenta una fotografía con la imagen de José Mujica –Presidente de Uruguay- y dice: es Pepe. Así de esa manera tan familiar se refiere al hombre que encabeza la actual transformación de la República Oriental del Uruguay y que ha hecho que a ese se le denomine el país del año.

Charlamos muchas veces de distintos temas. Una tarde sabatina partimos en parejas a su casa de Villa Rica. Allí seguimos la conversación. Después de contemplar el amanecer, seguimos la charla caminando por la playa. Arena, mar y charla son los ingredientes de esa larga mañana dominical. Él prepara la fogata y luego el asado. Seguimos la charla aderezada con el asado y algunas copas de vino. Y así recibimos la tarde. La charla sigue y partimos, seguimos charlando en el trayecto de regreso a casa. En cada ocasión que nos vemos charlamos. Las últimas charlas han sido muy breves y las hemos tenido por teléfono. Seguramente la próxima vez que nos veamos seguiremos es charla que no acabamos.

Agradezco a Roberto su libro y dedicatoria. Ya podremos charlar sobre lo que ahí platica y de otros temas.


Título: Cantos del alma
Autor: Roberto N. Rodríguez
Edición del autor
Edición: Primera, septiembre de 2013.




Un amanecer dominical en Villa Rica