
Este es un extenso texto escrito por Carlos Fuentes. Su lectura, que alterne con otros libros, se me hizo muy prolongada. Anteayer, finalmente, y por un mes y un día, terminé de leerlo.
Reúne un conjunto de retratos de la vida en algunas familias de México, que pudieran ser de otro país de Latinoamérica. Alterna los retratos de familias con coros que, a su vez retratan situaciones de la vida de otras personas con algunas homogeneidades.
Así nos encontramos en la narración una o varias familias de tantas.
La de el padre que fue servil del patrón, hasta que éste prescinde de sus servicios y lo despide. El hijo que pretendiendo manifestar su superioridad a su padre sirve al mismo patrón hasta que éste lo corre. La madre que cantaba boleros. La hija, bella cuando jovencita, que es edecán y luego aeromoza, termina refugiándose en la casa de sus padres para pasar las horas, los días, las semanas, los meses, los años, la vida, viendo reality shows en la televisión, pretendiendo fugarse de la realidad.
La del hijo desobediente, mayor en la descendencia de su padre cristero, a quien engaña cuando lo manda a estudiar a una ciudad del bajío y en lugar del seminario va a la universidad. La influencia en sus hermanos, sujetados por la férrea disciplina paterna.
La de la prima que llega invitada y, a pesar o favorecida por su fealdad, termina en el lecho y con el esposo de su prima, conservadora de las buenas costumbres.
Los lazos conyugales mantenidos en la desconfianza de los celos. La vigilancia de la pareja, que pasa de espiar a mantenerla encerrada.
La madre que tiene a un hijo que nunca conoce a su padre. La voz lo hace cantante de mariachi, su ambición lo hace delincuente, su delincuencia lo hace victima, vive, prácticamente de milagro.
Los novios que lo son efímeramente en Acapulco. Pesa en su relación y los separa la ambición de la familia de ella. Años mas tarde coinciden en un viaje que parte de Venecia. Son ellos con más años, muchos, sólo les queda el recuerdo. Viajan y recuerda frente a un mar lo que vivieron frente a otro mar.
La familia del general, cuyo hijo con aspiración democrática ve cerrada su participación en política, por la cerrazón de la derecha, y decide hacerse guerrillero e irse a la sierra. El ejercito ordena al general a perseguir a la guerrilla que comanda su hijo, lo encuentra hasta que es delatado por su hermano. La decisión del general: dejar libre a su hijo guerrillero y eliminar al traidor y delator, su otro hijo. La traición no se perdona.
La pareja gay que vive feliz hasta el día que el o ella se va con otro y es sorprendido por el primero.
La familia del señor presidente, cuyo único hijo juega, con su amigo, carreras con su auto deportivo en la residencia presidencial. Su lema: El presidente no tiene amigos, tiene cómplices.
El cura de pueblo que pide y obtiene su cambio a la parroquia más alejada en la sierra, llevándose a su sobrina, o su hija. La vida solitaria de ambos hasta la muerte del sacerdote.
La señora que se reúne con su amante en su departamento de Polanco. Él jefe de su marido y amante de la esposa de otro de sus subalternos. La reunión de ambas amantes, una madura y otra joven, junto en él.
El hermano que vuelve y busca a quien ya se ha encumbrado en los negocios. La ambición de uno, la bohemia del que llega. La soledad de ambos.
El hijo discapacitado de la estrella del cine que es abandonado, junto con su padre, por la madre. El derroche del padre actor. Se acaba su fortuna. El fin en una carpa de la inmensa ciudad de México.
Las hijas del padres avaro, que en su memoria y para recibir la herencia lo velan cada día de su cumpleaños, durante diez años, porque así lo pidió en su testamento.
Fuentes escribe, entre retrato y retrato, coros. En éstos se permite la libertad de olvidar las comas, los puntos, las mayúsculas. Sólo él puede darse esa libertad. Prostitutas, maras salvatruchas, niños abandonados...
Cito el último coro: la violencia, la violencia
Veo en el texto abandono, soledad, tristeza, ambición. Me pregunto si así son nuestras familias y escucho una respuesta de Fuentes en una entrevista de televisión: "Cito algunas cosas para que no sucedan, para exorcizarlas".
Título: Todas las familias felices
Autor: Carlos Fuentes
Editorial: Alfaguara
Edición: Primera. Julio de 2006.
La imágen la vi en mis últimas vacaciones en la Bahía de la Entrega. Aquella ocasión vi muchas familias felices.