lunes, diciembre 24, 2007

Las razones del descontento

Millones de mexicanos quedamos más que descontentos con el resultado oficial de la elección presidencial del 2 de julio de 2006. Federico Arreola describe en su libro cómo vivió él y los partidarios de Andrés Manuel López Obrador, excandidato presidencial por la coalición de izquierda Por el Bien de Todos las jornadas de protesta posteriores al día de la elección y a que el Instituto Federal Electoral diera a conocer los resultados, de manera sospechosa.

Es interesante saber las vivencias de quien fue el responsable de las finanzas para la campaña de Andrés Manuel, y Arreola desempeño ese papel, además de escribir su columna periodística que aparecía diariamente en la página 3 del diario Milenio, del que fue director fundador y a cuya dirección renunció para su trabajo político. Arreola se presenta a si mismo como un neoliberal, un economista de derecha formado en la universidad privada más connotada en México, el Tecnológico de Monterrey. Así resulta un tanto sorprendente que un hombre de ese pensamiento y formación se haya adherido a la candidatura de un hombre de izquierda, que más altas posibilidades ha tenido de llegar a la Presidencia de la República, cuyo triunfo fue arrebatado mediante el más escandaloso fraude electoral de que se tenga memoria en México.

Narra el autor las grandes movilizaciones de ciudadanos que protestaron en la ciudad de México, mediante multitudinarias marchas y el plantón que hicieron en el Zócalo, la principal plaza del país, las avenidas Madero, Juárez y Paseo de la Reforma. Así como las movilizaciones en otras ciudades de la provincia mexicana. Miles de hombres y mujeres que sintiéndose libres permanecieron seis semanas en plantón, impidiendo el tráfico vehicular. Las negociaciones de los dirigentes de ese movimiento entre ellos mismos para mantenerlo y con las autoridades para exigirles una sola acción para que el resultado de la elección tuviese la certeza que manda la Constitución, ley fundamental del país, el recuento de todos los votos, mediante una consigan que corearon, escribieron y no fue atendida: Voto por voto, casilla por casilla.

Este es el testimonio de un ciudadano que tuvo un lugar de privilegio en la campaña y en las protestas posteriores, que buscó el acercamiento con sectores adversos a la candidatura de López Obrador, que buscó y obtuvo recursos para desarrollar esa campaña. Que dejó lo que hacía en un sitio de privilegio, la dirección de un corporativo de medios de comunicación, y corrió el riesgo de apostarle a un cambio en la política mexicana. En alguna parte de su relato cita cómo inició su trato con el candidato, ejerciendo su función de director de un medio impreso lo busca tantas veces hasta que lo convence de adquirir promoción del gobierno de la ciudad de México para una edición especial del diario Milenio con motivo de los 60 años del Tecnológico de Monterrey. Este hecho aparentemente insignificante los acerca. El entonces Jefe de Gobierno y luego candidato presidencial es un acérrimo defensor de la educación pública (fundó la Universidad de la ciudad de México durante su gestión) y el director de medios un defensor de la educación privada y de todo lo relacionado con el libre mercado. Así, el defensor del libre mercado se hace simpatizante y luego colaborador de López Obrador, en quien ve virtudes que la mayoría de los políticos mexicanos no tiene. Y por ello lo apoya, a sabiendas de que es mal visto por los de su propio sector. Pierde amistades, pero gana dignidad. También le quitan el espacio de su columna periodística, lo corren del diario que fundó.

A la izquierda se le arrebató el triunfo electoral por la presidencia. Para ello las instituciones fueron copadas, desde el Instituto Federal Electoral hasta el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Además de la campaña sucia, de odio, que hizo la derecha, no sólo por su expresión política, el Partido Acción Nacional, sino también por los organismos cúpula de los empresarios mas recalcitrantes de derecha y el presidente de la República en aquel año. Una derecha que tiene miedo de la democracia y por ello trata de destruirla.

En este año 2007 se inició, mediante el mayor consenso que se haya logrado en el Congreso, la Reforma Electoral que trata de recobrar la vigencia de las instituciones para que la competencia democrática sea precisamente eso: una competencia, no una guerra sucia como la de 2006 contra el candidato presidencial de la Coalición por el Bien de Todos. Para que en México no se repita un fraude electoral donde el poder del dinero se imponga a los anhelos de justicia y una vida digna para todos en una República verdaderamente democrática.


Título: Las razones del descontento
Autor: Federico Arreola
Editorial: Nuevo Siglo Aguilar
Edición: Primera, marzo de 2007.

En la imagen, la artista plástica Cecilia Márquez, protestando contra el fraude electoral el 9 de agosto de 2006 en el centro de Guadalajara, Jalisco.

2 comentarios:

Juana Gallo dijo...

Eleonaí,
¡Feliz Navidad!
Y Próspero año nuevo!!!

Abrazos

Clarice Baricco dijo...

Qué pena leer el texto de Cecilia Márquez.

Por eso estamos como estamos.

En fin.

Otra reseña que disfruto.

Recibe abrazos.